La marcha priísta pro-Alito: entre la mentira mediática y la violencia política

Medios afines al PRI aseguran que fueron miles, pero no llegaron ni a mil

En un intento por lavarse la cara ante la opinión pública, Alejandro “Alito” Moreno movilizó a cientos de personas en Ciudad de México, en lo que medios afines al PRI han querido presentar como una “marcha masiva” de respaldo ciudadano. Sin embargo, la realidad contrastó con la narrativa oficial: por mucho, no había más de mil asistentes, la mayoría visiblemente acarreados desde el Estado de México y la capital, como ya es costumbre en las viejas prácticas priistas.

La marcha, que recorrió Paseo de la Reforma hasta la Cámara de Senadores, pretendía mostrar apoyo a Moreno tras el altercado con el senador Gerardo Fernández Noroña, pero lo que buscaba posicionarse como un gesto de “solidaridad”, terminó siendo una nueva muestra del cinismo político.

Cabe recordar que los hechos que motivaron esta movilización fueron ampliamente documentados en video: Alito Moreno, junto con otros legisladores priistas, agredió físicamente al senador Fernández Noroña, quien además de ser un legislador, es una persona de la tercera edad, así como a un trabajador del Senado que intentaba separar la trifulca. A pesar de las pruebas visuales que circularon ampliamente en redes sociales y medios nacionales, Moreno insiste en que solo respondió a una provocación, lo que ha sido ampliamente cuestionado por la opinión pública.

Resulta difícil creer que un político con antecedentes cuestionables y un historial cargado de polémicas logre convocar manifestaciones auténticas de apoyo, sobre todo cuando se observa la presencia de organizaciones “campesinas” y sociales que han sido utilizadas históricamente por el PRI para llenar plazas.

La narrativa impulsada por medios cercanos al priismo busca posicionar esta manifestación como un respaldo ciudadano a la “defensa de la democracia”, pero es evidente que se trató de una estrategia mediática para desviar la atención del comportamiento violento de Moreno y sus aliados en el Senado.

Lo que queda claro es que lejos de mostrar fortaleza política, el PRI exhibe su dependencia del acarreo y del discurso victimista, en un intento desesperado por conservar relevancia en medio de un ambiente político cada vez más adverso para figuras como Alito Moreno.

Foto: Redes

Recuerda suscribirte a nuestro boletín

📲 https://bit.ly/3tgVlS0
💬 https://t.me/ciudadanomx