El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Puebla se prepara para un nuevo proceso de renovación de su dirigencia, y entre los aspirantes aparece un nombre que genera polémica: Teodomiro Ortega González, suplente en el Senado de Néstor Camarillo Medina, hoy integrante de Movimiento Ciudadano.
El anuncio fue hecho por el actual dirigente estatal del PRI, Juan José Castro Justo, quien informó que aún no existe una fecha definida para iniciar el proceso interno. Sin embargo, confirmó que Ortega —también líder de la Confederación Nacional Campesina (CNC)— ha levantado la mano para encabezar al partido.
La aspiración resulta controversial porque Néstor Camarillo abandonó al PRI para sumarse a MC, dejando a su suplente como senador. Ortega no sólo aceptó el cargo bajo esas condiciones, sino que también obtuvo una constancia como miembro de la comunidad de El Molino, Zacapoaxtla, misma que utilizó Camarillo para registrarse como acción afirmativa indígena y llegar a la Cámara Alta.
La crítica es clara: ¿cómo puede el suplente de un exdirigente que abandonó al tricolor ahora pretender liderar al partido? Para muchos priistas, esta situación refleja las contradicciones y la falta de coherencia en las filas del PRI poblano.
Además de Ortega, otros perfiles que han manifestado interés en la dirigencia son la diputada local Delfina Pozos Vergara, actual secretaria general del partido, y Lorenzo Rivera Nava, exalcalde de Chignahuapan e hijo del priista Lorenzo Rivera Sosa. Rivera Nava ya ha declarado que busca ser la cara joven de un PRI que en los últimos años ha sufrido deserciones y pérdida de militancia.
El dirigente estatal, Juan José Castro, descartó que exista la intención de imponer a un perfil ajeno al estado, y aseguró que será alguien de las filas locales del tricolor quien asuma la responsabilidad.













