Aunque aseguró que se trata de un trascendido, el dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla, Mario Riestra Piña, reprochó que se haya filtrado el amparo promovido por el panista Jesús Zaldívar, con el que busca evitar una posible detención por presunto desvío millonario de recursos durante su gestión como director del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep).
Ante medios de comunicación, Riestra afirmó que el PAN es “defensor del estado de derecho y la presunción de inocencia”, por lo que su partido acompañará a Zaldívar en este proceso. Sin embargo, admitió que la filtración del amparo refleja la necesidad de mayor cuidado en los procesos judiciales.
El dirigente reveló que la Comisión Permanente de Acción Nacional ya manifestó su respaldo al exdirigente municipal del PAN, quien desde 2021 enfrenta denuncias por peculado tras el presunto desvío de más de 35 millones de pesos. Entre las acusaciones figura una compra fantasma de uniformes y equipo de cómputo, que nunca llegaron en su totalidad o fueron entregados con mala calidad.
Riestra, quien en 2024 fracasó en su intento de convertirse en presidente municipal de Puebla, no descartó que el caso de Zaldívar tenga un trasfondo político, aunque confió en que “todo se aclarará”.
Disputa interna en el PAN municipal
En otro tema, Riestra Piña adelantó que se presentarán recursos legales contra la resolución del Tribunal Electoral del Estado de Puebla (TEEP), que ordenó repetir la elección del Comité Municipal del PAN en Puebla capital y reservar la dirigencia para una mujer, en cumplimiento del acuerdo nacional del blanquiazul.
La impugnación fue promovida por la panista Guadalupe Leal, quien denunció que la elección —ganada por Manuel Herrera Rojas— violó el principio de alternancia de género. Aunque el dirigente estatal señaló que la resolución aún no es firme, advirtió que corresponderá a las partes interesadas presentar los recursos necesarios.
Un PAN en crisis ética
El respaldo público de Mario Riestra a Jesús Zaldívar, señalado por desvíos millonarios en el Conalep, revela la contradicción de un PAN poblano que dice defender la legalidad mientras protege a figuras cuestionadas. Más que un compromiso con la transparencia, el blanquiazul parece obsesionado con blindar a sus cuadros, incluso cuando pesan sobre ellos acusaciones graves de peculado y corrupción.
En lugar de marcar distancia y exigir claridad, Riestra convierte la defensa corporativa en norma, alimentando la percepción de un partido que justifica cualquier irregularidad si proviene de sus filas. El PAN en Puebla, debilitado en las urnas y fracturado en lo interno, no sólo acumula derrotas electorales: también exhibe una profunda crisis ética y de credibilidad.













