Corea del Norte realizó un nuevo lanzamiento de un misil balístico de corto alcance hacia el mar de Japón, también conocido como mar del Este, informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. El proyectil fue detectado alrededor del mediodía desde la provincia norcoreana de Pyongan del Norte y recorrió aproximadamente 700 kilómetros antes de caer fuera de la zona económica exclusiva japonesa.
Las autoridades de Japón confirmaron el ensayo, señalando que no se registraron daños ni afectaciones en su territorio. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, comunicó que los equipos de defensa continúan vigilando la situación, mientras que el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, planteó la necesidad de reforzar las capacidades de defensa nacional ante los acontecimientos recientes.
Por su parte, Corea del Sur y Estados Unidos mantienen un seguimiento conjunto del lanzamiento y afirmaron que continúan analizando las características técnicas del misil. Ambos ejércitos aseguran mantener una postura de defensa combinada y un alto nivel de preparación ante futuras acciones militares en la península.
Desde Moscú, el Kremlin adoptó una posición distinta, al expresar que Pyongyang tiene el derecho legítimo de tomar medidas que considere necesarias para su seguridad, postura que refuerza el respaldo ruso hacia su aliado asiático.
El ensayo de este viernes constituye el segundo lanzamiento de un misil balístico en menos de un mes, después de que el pasado 22 de octubre Corea del Norte realizara una prueba similar, días antes de la visita del presidente estadounidense Donald Trump a Corea del Sur.

Sanciones de Washington
El lanzamiento ocurre un día después de que Estados Unidos anunciara nuevas sanciones contra individuos y empresas presuntamente vinculadas con el financiamiento del programa de armas nucleares norcoreano.
El Departamento del Tesoro estadounidense impuso medidas restrictivas a ocho personas y dos compañías, acusadas de participar en operaciones de lavado de dinero y ciberestafas destinadas a canalizar recursos hacia los programas militares de Pionyang. Según estimaciones de Washington, grupos de hackers norcoreanos habrían obtenido más de 3.000 millones de dólares en criptomonedas durante los últimos tres años, recursos que —asegura— se habrían empleado para sostener el desarrollo armamentístico del país asiático.
Estas sanciones se suman a una larga serie de restricciones económicas impuestas por Estados Unidos y sus aliados desde hace más de una década, en un intento de limitar las capacidades financieras del gobierno norcoreano. Sin embargo, analistas internacionales advierten que tales medidas no han impedido el avance tecnológico de sus programas de misiles y defensa.
Corea del Norte había advertido que respondería de forma proporcional a las recientes acciones de Washington, y el lanzamiento del misil parece enmarcarse en ese contexto de tensión.
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