En los últimos diez años, 7 mil 581 niñas y adolescentes en Puebla enfrentaron maternidades derivadas de actos sexuales forzados, según información reciente de la Comisión Nacional de Población (Conapo). Una proporción especialmente alarmante se refiere a que el 3.53 por ciento de los casos involucró a niñas de entre 10 y 12 años, edades en las que aún cursaban la educación básica.
Los datos del organismo detallan que la mayoría de las víctimas, el 80.53 por ciento, tenían apenas 14 años cuando dieron a luz, lo que representa a 6 mil 105 adolescentes obligadas a enfrentar una maternidad no deseada entre 2014 y 2024. Muchas de estas jóvenes se encontraban en plena etapa escolar, lo que profundiza el impacto social y emocional del hecho.
Conapo también expone que, aunque la cifra continúa siendo grave, existe una tendencia a la baja del 18.39 por ciento desde 2018. En aquel año se registraron 707 nacimientos, mientras que para 2024 la cifra disminuyó a 577. Sin embargo, el organismo advierte que entre 2023 y 2024 se observó un ligero repunte del 3.59 por ciento, lo que rompe parcialmente la disminución sostenida.
El reporte señala además que 2014 fue el año más crítico, al documentar 827 nacimientos provenientes de agresiones sexuales contra menores, convirtiéndose en el punto más alto del periodo estudiado.
Debido a estos números, Conapo posiciona a Puebla como la cuarta entidad con más nacimientos producto de violencia sexual contra menores, solo por debajo del Estado de México, Veracruz y Chiapas, lo que subraya la persistencia de este problema y la necesidad de reforzar políticas públicas de prevención, atención y justicia.
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