En el último año, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla retiró de las calles cerca de un cuarto de tonelada de narcóticos, evitando que llegaran a menores de edad en situación de riesgo.
De acuerdo con datos oficiales de la dependencia municipal, el aseguramiento correspondió a alrededor de 250 kilogramos de sustancias ilícitas, cuyo consumo entre juventudes suele concentrarse en los llamados picaderos.
Los picaderos son inmuebles abandonados utilizados para la venta y consumo de droga, donde confluyen personas en situación de calle y, en algunos casos, grupos delictivos dedicados al narcomenudeo.
Aunque la presencia en estos espacios es mayoritariamente de personas adultas, este fenómeno ha propiciado que también acudan jóvenes vulnerables a contextos de violencia y adicción.
Uno de los decomisos más recientes ocurrió en la colonia La Paz, donde agentes municipales localizaron más de 40 kilogramos de droga dentro de un inmueble en renta.
Las sustancias se encontraban almacenadas en cajas de cartón y en su mayoría correspondían a dosis de hierba verde y seca con características de marihuana.
Picaderos en Romero Vargas: alerta por niños consumidores
En meses recientes, la presidenta auxiliar de Ignacio Romero Vargas, Diana de Bernardo Ramos, advirtió sobre la detección de varios puntos de venta de droga en la comunidad, a los que acuden consumidores desde los ocho años de edad.
De acuerdo con la alcaldesa, estos espacios se localizan principalmente a lo largo de las vías del tren, en el tramo que va de la colonia La Vega al bulevar Esteban de Antuñano, en la periferia del río Atoyac.
Señaló que las sustancias con mayor presencia en la zona son cristal, marihuana, fentanilo y heroína, lo que llevó al inicio de trabajos conjuntos con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) para combatir el narcomenudeo y sancionar a los responsables.
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Fotografía: Redes












