El gobierno de Dinamarca pidió a Estados Unidos respetar su integridad territorial, luego de que un mensaje difundido en redes sociales reavivara las tensiones diplomáticas por Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa y pieza clave en la seguridad del Ártico.
La controversia surgió después de que Katie Miller, esposa de Stephen Miller —uno de los asesores más cercanos de Donald Trump—, publicara en la red social X una imagen de Groenlandia coloreada con los tonos de la bandera estadounidense, acompañada del mensaje “PRONTO”. La publicación se dio horas después de una operación militar estadounidense en Venezuela que elevó el clima de tensión internacional.
Ante esto, el embajador danés en Estados Unidos, Jesper Moeller Soerensen, reaccionó públicamente recordando que Dinamarca y Estados Unidos mantienen una alianza estratégica y de defensa histórica, particularmente en el marco de la OTAN. En su mensaje, subrayó que la seguridad estadounidense está directamente vinculada a la de Groenlandia y Dinamarca, por lo que ambos países deben actuar como socios y no como adversarios.
Soerensen también destacó que Dinamarca incrementó de manera significativa su gasto en defensa para 2025, con una inversión superior a 13 mil 700 millones de dólares, recursos destinados en parte a reforzar la presencia militar y la vigilancia en el Ártico y el Atlántico Norte. Según explicó, este esfuerzo demuestra el compromiso danés con la seguridad conjunta de la región.
El diplomático fue enfático al señalar que Dinamarca espera un respeto pleno a su integridad territorial, mensaje que apunta directamente a las reiteradas declaraciones del expresidente Donald Trump sobre su interés en Groenlandia.
En días recientes, Trump volvió a insistir en que Estados Unidos “necesita” Groenlandia, argumentando que la isla es estratégica por su ubicación y por la creciente presencia de embarcaciones rusas y chinas en la zona. Estas declaraciones se suman al nombramiento previo de un enviado especial estadounidense para Groenlandia, decisión que ya había generado molestia en Copenhague.
Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, elevó el tono del mensaje diplomático y pidió a Washington poner fin a lo que calificó como amenazas contra un aliado histórico. La mandataria consideró absurda cualquier sugerencia de que Estados Unidos pueda tomar el control del territorio, dejando claro que Groenlandia no está en negociación.
Las declaraciones cruzadas se producen en un contexto internacional delicado, marcado por una ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela, donde Trump afirmó que su país asumiría el control político del territorio y que empresas petroleras estadounidenses comenzarían a operar para generar beneficios económicos, lo que ha incrementado la preocupación entre aliados europeos.
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