Una autopsia independiente solicitada por la familia de Renee Good, mujer de 37 años fallecida tras un tiroteo con un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), revela que recibió tres impactos de bala, incluido un disparo en la sien que resultó mortal, lo que contradice la versión oficial de defensa propia sostenida por autoridades federales.
Los resultados fueron dados a conocer por los abogados de la familia mientras el FBI mantiene abierta una investigación federal sobre los hechos ocurridos el 7 de enero de 2026, en medio de un amplio despliegue de agentes migratorios en la zona de las Ciudades Gemelas.
El equipo legal informó que el examen fue realizado por un patólogo forense independiente y acreditado, y aclaró que el informe oficial del Médico Forense del Condado de Hennepin aún no ha sido entregado.
Hallazgos clave de la autopsia
De acuerdo con los abogados, el cuerpo de Good presentaba:
- Un disparo en el antebrazo izquierdo
- Una herida de bala en el pecho derecho, que no comprometió órganos vitales
- Un impacto en la cabeza, con entrada por la sien izquierda y salida por el lado derecho
Los representantes legales explicaron que las dos primeras lesiones no eran letales, mientras que el disparo en la cabeza fue la causa directa de la muerte. También señalaron la presencia de una herida rasposa adicional, compatible con un forcejeo o caída.
Postura de la familia
Antonio M. Romanucci, abogado principal del caso, sostuvo que la investigación privada continuará avanzando, y aseguró que las pruebas recopiladas, incluidos los videos del incidente, fortalecen la postura de la familia.
El litigante explicó que las imágenes permiten evaluar la actuación del agente bajo estándares de uso razonable de la fuerza, considerando el contexto completo del encuentro. También denunció que hasta ahora ninguna autoridad forense local ha compartido conclusiones oficiales con la familia.
Qué ocurrió durante el operativo
Renee Good se encontraba sentada en el asiento del conductor de su camioneta cuando interactuó con Jonathan Ross, agente de ICE, en un vecindario residencial de Minneapolis.
Videos captados por testigos muestran a la pareja de Good exigiendo que el agente se identificara, mientras otros oficiales le ordenaban salir del vehículo. Posteriormente, el automóvil comenzó a moverse en dirección opuesta al agente y, segundos después, se escucharon varios disparos.
La camioneta terminó impactándose contra un vehículo estacionado. En una grabación del propio agente, se percibe una expresión ofensiva instantes antes del choque, lo que ha sido señalado por la defensa como un elemento relevante del caso.
Versión del gobierno federal
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, declaró públicamente que Good representaba una amenaza, calificándola como “terrorista doméstica”, y defendió la actuación del agente al considerar que respondió para proteger su vida, aunque no presentó pruebas que sustenten dicha acusación.
Posteriormente, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional indicaron que el agente Ross recibió atención médica y fue dado de alta, y que habría sufrido una lesión interna, sin detallar la gravedad.
En un comunicado, la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, afirmó que Good se negó a acatar órdenes y puso en riesgo a un agente federal, postura que la familia rechaza tajantemente.
Respuesta de los abogados
Los representantes legales de la familia describieron a Renee Good y a su pareja como personas integradas a la comunidad, sin antecedentes de violencia, y subrayaron que los peritajes y videos disponibles contradicen la narrativa oficial de defensa propia.
Investigación y tensión política
El FBI confirmó que encabeza la investigación, mientras autoridades estatales de Minnesota señalaron que les fue impedida su participación por tratarse de un caso federal.
Tanto el gobernador Tim Walz como el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han criticado los operativos migratorios en zonas residenciales y cuestionado la versión del gobierno federal.
El caso de Renee Good se ha convertido en un nuevo foco de tensión política, al sumarse a denuncias previas sobre uso excesivo de la fuerza y legalidad de los operativos migratorios.
La investigación continúa, el informe forense oficial sigue pendiente y la familia prepara acciones legales.
Foto: Redes











