Acatzingo, Puebla. En un acto multitudinario realizado en Acatzingo, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la política de recuperación salarial y la expansión de los programas sociales han permitido romper décadas de abandono que, sostuvo, marcaron a los sectores populares durante los gobiernos neoliberales.
Durante su mensaje, Sheinbaum subrayó que desde la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador se colocó en el centro de la agenda pública a quienes históricamente fueron marginados, al sostener que el rezago social no era resultado de la falta de esfuerzo, sino de un modelo que dejó atrás a millones.
En el evento estuvieron presentes el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, así como la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, en un acto que reafirmó la coordinación entre el gobierno federal y la administración estatal en torno al enfoque social de la llamada cuarta transformación.
Salario mínimo: de 3 mil a 9 mil pesos en ocho años
La presidenta defendió que la transformación económica iniciada en 2018 se expresa, entre otros indicadores, en el aumento sostenido del salario mínimo. Recordó que en ese año se ubicaba alrededor de 3 mil pesos mensuales, mientras que para enero de 2026 alcanzó 9 mil pesos, lo que representa —dijo— un incremento de 150 por ciento en términos reales.
Sheinbaum insistió en que esta política salarial se convirtió en una herramienta de justicia social, al permitir una recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores, tras décadas en las que el salario fue utilizado como ancla económica a costa del bienestar de las familias.
Programas sociales y combate a la pobreza
En paralelo, sostuvo que los programas sociales impulsados desde el sexenio anterior han contribuido a que 13.5 millones de personas pudieran salir de la pobreza, y defendió que el principio de gobierno de “por el bien de todos, primero los pobres” no solo se mantiene vigente, sino que ha demostrado resultados.
La mandataria enfatizó además que estos apoyos ya son derechos constitucionales, por lo que —señaló— dejaron de depender del cálculo electoral o de la afinidad partidista. “Ahora ya no se le pregunta a la gente por cuál partido va a votar”, remarcó, al sostener que se trata de una política pública garantizada por la Constitución.
“Se desmintieron los mitos neoliberales”
Sheinbaum afirmó que el aumento salarial y el fortalecimiento del ingreso popular han desmentido las advertencias del viejo modelo económico, que sostenía que subir sueldos provocaría inflación, caída de inversiones o devaluación.
Como contraste, aseguró que actualmente la inflación se mantiene controlada, el país registra altos niveles de inversión extranjera y el peso se mantiene fuerte, lo que —dijo— confirma que mejorar el ingreso de la gente no es un obstáculo para la estabilidad, sino una condición para el desarrollo.
Finalmente, retomó uno de los ejes éticos del movimiento que encabeza: “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, y sostuvo que el combate a la corrupción permitió liberar recursos para sostener la política social que, afirmó, hoy es columna vertebral del nuevo modelo de país.











