La cuenca del río Atoyac concentra el 41 por ciento de los casos de leucemia infantil en México, una situación que organizaciones sociales atribuyen directamente a la contaminación industrial generada por empresas, principalmente del sector textil, asentadas en el estado de Puebla.
La Red Nacional de Comunidades Envenenadas en Resistencia (Renacer) en Puebla alertó que el abandono histórico de los cuerpos de agua por parte de distintas administraciones gubernamentales ha derivado en un aumento significativo de enfermedades graves y muertes prematuras entre la población que habita cerca del afluente.
Durante un encuentro con medios, la activista Lluvia García Vilchis, representante de la organización, explicó que la llegada de empresas transnacionales a la región ha provocado descargas constantes de residuos industriales que han contaminado no solo el agua del río Atoyac, sino también el suelo y el aire, sin que hasta ahora existan sanciones efectivas contra los responsables.
Como parte de la gravedad del problema, la red expuso que entre 2014 y 2019 se registró, en promedio, una muerte cada dos horas por enfermedades catalogadas como catastróficas en la zona, una cifra que refleja el impacto directo de la contaminación ambiental en miles de familias poblanas.
Ante este escenario, Renacer hizo un llamado urgente a los gobiernos federal, estatal y municipal para trabajar de manera coordinada con comunidades, activistas y organizaciones civiles, con el objetivo de atender una crisis de salud pública que, señalaron, permanece invisibilizada en muchos casos.
La organización también subrayó la necesidad de identificar los tramos del río con mayores descargas contaminantes, así como ubicar a las empresas que han afectado al Atoyac durante décadas, para atender el problema desde su origen y no solo con acciones superficiales.
Finalmente, insistieron en la aplicación efectiva del Acuerdo de Escazú, vigente desde 2021, el cual garantiza el acceso a la información ambiental, la participación ciudadana y la justicia ambiental, con el fin de que la población conozca el origen, alcance y responsables de la contaminación que afecta al río Atoyac.
Foto: Agencia Enfoque












