Durante 2025, 27 personas fueron acreditadas por el Instituto Poblano de Pueblos Indígenas (IPPI) como intérpretes y traductores de náhuatl y totonaco, en un esfuerzo por rescatar lenguas en riesgo de extinción y mantenerlas vivas en las comunidades.
De las acreditaciones, 22 correspondieron al náhuatl, la lengua más hablada en Puebla, mientras que cinco se enfocaron en el totonaco.
La participación femenina fue mayoritaria: 17 mujeres se certificaron, frente a 10 hombres, con el objetivo de compartir sus conocimientos y fortalecer la transmisión cultural en sus comunidades.
En Puebla, alrededor de 615 mil personas hablan alguna lengua originaria. Sin embargo, en la última década se han perdido cerca de dos mil hablantes, lo que representa un riesgo creciente para la continuidad de estas lenguas.
Entre las más presentes en la entidad se encuentran el náhuatl, totonaco, mazateco, popolaca, mixteco, otomí y tepehua, muchas de ellas en peligro de desaparecer debido a que han dejado de transmitirse a las nuevas generaciones.
Ante este panorama, la formación y acreditación de intérpretes impulsada por el IPPI otorga un documento oficial que avala sus conocimientos lingüísticos y culturales, facilitando su reconocimiento y promoción en la sociedad.
El curso también busca que los intérpretes acompañen a la población indígena en juicios y procedimientos legales, garantizando que sus derechos no sean vulnerados y que puedan expresarse en su lengua materna.
Este programa representa un paso importante para evitar la desaparición de lenguas indígenas y fortalecer su preservación, reconociendo el interés de los pueblos originarios por mantener vivas sus tradiciones y costumbres.
También puedes leer: Detectan 149 zonas de vulnerabilidad con múltiples factores de riesgo en Puebla capital.
Fotografía: Redes












