La llegada de más de 400 empresarios canadienses a México y la reunión del gobierno federal con el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, se produce en un contexto marcado por una larga lista de conflictos sociales, ambientales y legales vinculados a empresas mineras de ese país que han operado en territorio nacional.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que México fortalecerá su relación económica con Canadá dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, el acercamiento bilateral ocurre mientras el propio gobierno mexicano mantiene documentados casos de agravios y deudas atribuidos a compañías canadienses.
En octubre pasado, la mandataria informó que entregaría al primer ministro canadiense, Mark Carney, un expediente con empresas señaladas por conflictos en México para su revisión por parte del gobierno canadiense.
Los antecedentes que marcan la relación económica
Canadá es uno de los principales inversionistas en minería en México. A lo largo de dos décadas, múltiples proyectos han generado disputas con comunidades por contaminación, ocupación de tierras, contratos y seguridad.
Cerro de San Pedro, San Luis Potosí
La minera San Xavier, filial de la canadiense New Gold, operó durante años en medio de litigios por daños ambientales y la transformación del paisaje histórico del municipio. El caso se convirtió en uno de los precedentes emblemáticos de la oposición social a la minería a cielo abierto en el país.
Chicomuselo, Chiapas
La empresa Blackfire Exploration enfrentó protestas comunitarias contra su mina de barita. El conflicto alcanzó repercusión internacional tras el asesinato en 2009 del activista Mariano Abarca, opositor al proyecto.
Carrizalillo, Guerrero
La comunidad mantiene desde hace años disputas con la mina Los Filos —de capital canadiense— por contratos de ocupación de tierras, compensaciones económicas y afectaciones ambientales. Habitantes han realizado paros y bloqueos para renegociar acuerdos.
La Sierrita, Durango
El ejido La Sierrita sostuvo conflictos con la empresa Excellon Resources por incumplimiento de compromisos sociales, laborales y ambientales, incluyendo protestas y denuncias formales.
La visita empresarial en este contexto
Mientras se desarrollan reuniones entre autoridades mexicanas y empresarios canadienses para explorar nuevas inversiones, el gobierno federal busca que la nueva etapa de cooperación económica incluya reglas más claras para las compañías extranjeras.
Sheinbaum sostuvo que México mantendrá el T-MEC y fortalecerá el vínculo con Canadá, pero también ha señalado que las inversiones deben cumplir la legislación ambiental, laboral y fiscal.
La agenda del encuentro incluye comercio, energía, agroindustria y manufactura; no obstante, el antecedente minero se ha convertido en uno de los principales temas políticos de la relación bilateral.
Relación económica con revisión pendiente
El acercamiento ocurre previo a la revisión del T-MEC en 2026 y en medio del proceso de atracción de inversiones por el nearshoring. En ese escenario, el gobierno mexicano intenta ampliar el comercio sin repetir conflictos del pasado.
Por ello, además de promover exportaciones, importaciones estratégicas y nuevas inversiones, la administración federal ha planteado que la cooperación económica también debe contemplar la atención de controversias históricas.
La relación México–Canadá entra así en una nueva fase: expansión comercial acompañada por la revisión de responsabilidades corporativas acumuladas durante años de operación minera en el país.













