La Fiscalía General del Estado de Puebla confirmó que las tres personas asesinadas el pasado 14 de febrero en el bar Sala de Despecho no eran el objetivo del ataque armado, sino que fueron víctimas colaterales derivadas de una confusión por parte de un grupo criminal. La autoridad ministerial precisó que las investigaciones permitieron establecer que los agresores actuaron bajo una identificación errónea del vehículo y sus ocupantes.
Durante una rueda de prensa realizada este 25 de febrero, la institución informó que cuatro presuntos responsables ya fueron vinculados a proceso por homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa, por lo que enfrentarán su proceso judicial mientras avanzan las diligencias para ubicar y detener a quien habría ordenado el ataque.
El Coordinador General de Homicidios, Jorge Alfredo Mena Villaseñor, explicó que el ataque ocurrió a la 1:52 de la madrugada del 14 de febrero frente a la Estrella de Puebla. Con base en grabaciones de cámaras de vigilancia, detalló que un grupo de hombres arribó al sitio y abrió fuego en al menos 29 ocasiones contra un vehículo Mercedes Benz con placas del estado de Chiapas, en el que viajaban las víctimas.
De acuerdo con el avance de las investigaciones, los agresores confundieron la unidad por sus características físicas y el número de personas que se encontraban en su interior, lo que derivó en el ataque contra quienes no estaban relacionados con el objetivo criminal que buscaban. En el vehículo se encontraban Giselle, Joaquín y Emanuel —quienes perdieron la vida— además de otras cinco personas que resultaron heridas.
La Fiscalía subrayó que, tras las indagatorias correspondientes, se descartó que las víctimas mortales tuvieran vínculos con actividades ilícitas o con alguna organización delictiva, confirmando que se trató de un error cometido por los atacantes.
Mientras se desarrollaba la agresión, el presunto blanco del atentado logró huir por el lado contrario al punto donde se efectuaban los disparos, acompañado de otras personas, lo que le permitió salir del lugar sin resultar lesionado.
Las investigaciones también establecieron que los responsables escaparon con dirección a la zona de Hermanos Serdán rumbo al río Atoyac; sin embargo, posteriormente fueron ubicados y detenidos por las autoridades. Entre los cuatro implicados se encuentra un menor de edad, y se informó que dos son originarios de Puebla mientras que los otros dos provienen de otras entidades.
Asimismo, se dio a conocer que el ataque habría sido planeado durante más de un mes, tiempo en el que los presuntos agresores rentaron un departamento a dos calles del bar con el propósito de vigilar los movimientos de quien consideraban su objetivo.
La autoridad atribuye los hechos a la célula delictiva denominada La Barredora, vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación. Además, informó que ya se cuenta con indicios sobre la identidad del presunto blanco del ataque y se analiza su posible relación con dicha organización criminal.
La Fiscalía mantiene abierta la investigación para esclarecer completamente el caso y detener al autor intelectual, con el fin de deslindar responsabilidades y agotar todas las líneas de investigación.

Foto: Agencia Enfoque













