El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó claro que su gobierno no contempla negociar con Irán y que la única salida que considera posible para poner fin al conflicto es la rendición total del gobierno iraní.
A través de su red social Truth Social, el mandatario expresó que no habrá ningún pacto con Teherán, dejando entrever que Washington solo aceptaría un escenario en el que la república islámica capitule de manera absoluta. Las declaraciones del presidente estadounidense se producen mientras continúan los bombardeos de Israel sobre objetivos en Teherán, así como ataques contra posiciones del grupo chiita Hezbollah en Beirut, lo que evidencia una escalada militar en la región.
En paralelo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, adelantó que las acciones militares estadounidenses contra Irán podrían intensificarse de forma considerable, lo que alimenta la expectativa de un mayor involucramiento de Washington en el conflicto. Trump también planteó que tras una eventual capitulación iraní y la llegada de nuevos liderazgos que sean aceptables para Estados Unidos y sus aliados, su administración estaría dispuesta a colaborar para reconstruir la economía del país y sacarlo del riesgo de colapso.
En su mensaje, el mandatario incluso retomó su conocido lema político, Make America Great Again (MAGA), pero adaptándolo al caso iraní. Según explicó, su visión es que, tras un cambio de rumbo político, Irán podría fortalecerse económicamente y recuperar estabilidad, algo que resumió con la consigna “Make Iran Great Again”.
Las declaraciones llegan en un momento de máxima tensión geopolítica en Medio Oriente, con enfrentamientos y bombardeos que amenazan con ampliar el conflicto y aumentar la presión internacional para evitar una guerra de mayores proporciones.
Foto: Redes













