La guerra desatada en Oriente Medio tras la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado una crisis humanitaria en expansión: al menos 3.2 millones de personas han sido desplazadas dentro del territorio iraní desde finales de febrero, de acuerdo con estimaciones de ACNUR.
El organismo de Naciones Unidas informó desde Ginebra que entre 600 mil y un millón de hogares se han visto obligados a abandonar temporalmente sus viviendas desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, cuando comenzó la ofensiva militar que detonó un conflicto regional de mayor escala.
Según la agencia humanitaria, la mayoría de las personas desplazadas ha salido de Teherán y de otras ciudades importantes, buscando refugio en el norte del país o en zonas rurales donde consideran que el riesgo de bombardeos es menor.
Éxodo interno ante el avance de la guerra
El ACNUR advirtió que el número de desplazados podría aumentar en las próximas semanas si continúan los ataques y la escalada militar en la región. La agencia subrayó que muchas familias han tenido que abandonar sus hogares con pocos recursos, lo que agrava la situación humanitaria dentro del país.
La salida masiva de población de las zonas urbanas ha generado presión sobre comunidades rurales y regiones del norte de Irán, donde miles de personas buscan alojamiento temporal con familiares, en refugios improvisados o en espacios habilitados por autoridades locales.
Crisis humanitaria en expansión
Organismos internacionales han advertido que el conflicto ha comenzado a impactar severamente a la población civil, particularmente en ciudades densamente pobladas. Además del desplazamiento interno, la guerra ha afectado servicios básicos, el suministro de alimentos y la estabilidad económica en varias regiones del país.
El ACNUR señaló que continúa monitoreando la situación y llamó a la comunidad internacional a mantener la atención sobre la población civil atrapada en el conflicto, al tiempo que reiteró la necesidad de proteger a las personas desplazadas y garantizar acceso a asistencia humanitaria.
Mientras persisten los enfrentamientos y las tensiones regionales se mantienen elevadas, millones de iraníes continúan abandonando sus hogares en busca de seguridad, en lo que ya se perfila como uno de los mayores desplazamientos internos recientes en Oriente Medio.













