En Puebla, cuatro de las siete presas distribuidas en el estado se encuentran actualmente por debajo de la mitad de su capacidad de almacenamiento, una condición que refleja el impacto de la disminución de lluvias y la presencia de periodos prolongados de sequía en la región, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
De acuerdo con el más reciente reporte del Sistema Nacional de Información del Agua (SINA), los niveles de almacenamiento en algunas de estas presas oscilan entre el 2% y el 49%, lo que evidencia una reducción considerable en sus reservas hídricas y una tendencia general a la baja en el almacenamiento disponible.
Entre los casos más críticos se encuentra la presa Tenango, ubicada en el municipio de Huauchinango, la cual apenas alcanza el 2% de su capacidad total, situación que la coloca en un nivel de estrés hídrico severo y refleja la magnitud del déficit de captación en esta zona.
En el mismo panorama, la presa Necaxa, localizada en Juan Galindo, registra un nivel del 22%; mientras que La Soledad, en Tlatlauquitepec, se sitúa en 47%. Por su parte, la presa Manuel Ávila Camacho, ubicada en la capital poblana, alcanza el 49% de su capacidad, acercándose al umbral del 50% sin lograrlo.
Este comportamiento no es aislado, sino que se inserta en un contexto nacional de menor captación de agua en presas, asociado a la reducción de precipitaciones, el incremento de las temperaturas y la persistencia de periodos de sequía, factores que en conjunto han presionado la disponibilidad del recurso hídrico en distintas regiones del país, incluida la entidad poblana.
En contraste, algunas presas mantienen niveles superiores a la mitad de su capacidad. Tal es el caso de La Laguna, que registra un 61%, y Los Reyes, con un 73%, ambas ubicadas en el municipio de Acaxochitlán, lo que muestra un comportamiento más favorable en comparación con el resto del sistema hídrico estatal.
Por otra parte, la presa Nexapa, en Huauchinango, destaca como la única que reporta un nivel por encima de su capacidad, al alcanzar el 102%, lo que indica un llenado total e incluso un excedente en su almacenamiento, situación inusual dentro del panorama general de las presas en la entidad.
En conjunto, el comportamiento de las presas en Puebla refleja una distribución desigual en la disponibilidad de agua, donde, a pesar de la existencia de algunos niveles favorables, predominan las condiciones de baja captación en la mayoría de los embalses. Este escenario mantiene vigente un contexto de presión hídrica que podría extenderse en los próximos meses si persisten las condiciones climáticas actuales.
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