El gobierno de Puebla y la Federación activaron un nuevo frente en el rescate del río Atoyac con una inversión pública que supera los 200 millones de pesos, enfocada en infraestructura hidráulica y saneamiento, en medio de una estrategia nacional que busca revertir el deterioro de cuerpos de agua en el país.
El gobernador Alejandro Armenta detalló que el plan contempla intervenir toda la cuenca del Atoyac, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el lago de Valsequillo, con obras que incluyen colectores, subcolectores y plantas de tratamiento. El objetivo es reducir la carga contaminante que históricamente ha afectado al afluente y, al mismo tiempo, reutilizar aguas residuales en zonas agrícolas como el distrito de riego de Tehuacán, donde ya se reportan trabajos en al menos 100 hectáreas.
Desde la Secretaría de Medio Ambiente estatal, Mayra Orellana explicó que el avance actual cubre 30 kilómetros de los 109 que conforman el trayecto del río en territorio poblano, lo que evidencia el tamaño del desafío en materia de saneamiento hídrico. La funcionaria subrayó que las acciones se ejecutan bajo un esquema transversal que involucra distintas dependencias estatales y federales.
En ese sentido, la administración estatal mantiene coordinación con instancias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional Forestal, con el fin de reforzar tanto el monitoreo ambiental como las acciones de restauración en la cuenca.
Por su parte, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento precisó que los recursos se concentran inicialmente en la microrregión de San Martín Texmelucan, donde se proyecta la construcción de una planta tratadora, así como infraestructura complementaria como humedales y colectores para canalizar descargas.
Este nuevo paquete de inversión se suma a intervenciones realizadas en 2025, cuando se destinaron más de 60 millones de pesos para biodigestores y rehabilitación de alcantarillado, lo que refleja una estrategia gradual que apuesta por ampliar la cobertura de saneamiento en uno de los ríos más contaminados del centro del país.

Foto: Especial













