La navegación comercial en el estrecho de Ormuz registró una parálisis inédita en las últimas 24 horas, luego de que ningún buque mercante de gran escala cruzara la zona hasta las 09:00 GMT de este jueves, de acuerdo con datos de seguimiento marítimo recopilados por la Agencia Anadolu.
La situación refleja una nueva fase de presión sobre una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta, en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán iniciada el pasado 28 de febrero. La crisis ya impacta de forma directa al transporte marítimo mundial y al flujo energético internacional.
En las últimas semanas, el tránsito comercial por el estrecho ha disminuido de manera considerable debido a crecientes riesgos de seguridad, interferencias electrónicas y la incertidumbre sobre las condiciones de navegación en el Golfo Pérsico. Diversas embarcaciones han optado por modificar rutas o evitar completamente la zona.
El escenario se agravó luego de que el medio chino Caixin informara que un petrolero de propiedad china fue atacado el lunes frente al puerto de Al Jeer, en Emiratos Árabes Unidos. El incidente, considerado el primero contra un buque chino desde el inicio del conflicto, provocó un incendio en la cubierta de la embarcación.
Además de los ataques, el estrecho de Ormuz ha registrado maniobras marítimas inusuales vinculadas a embarcaciones occidentales. El portacontenedores francés CMA CGM Saigon reapareció frente a las costas de Omán después de desaparecer temporalmente de los sistemas de rastreo en el Golfo Pérsico.
De acuerdo con los reportes, el buque habría cruzado el estrecho con el Sistema de Identificación Automática (AIS) desactivado, en un contexto marcado por fuertes interferencias de señal en la región. La embarcación había sido detectada previamente cerca de Ras Al Khaimah, en Emiratos Árabes Unidos, y posteriormente retomó señal rumbo a Colombo, Sri Lanka.
El tránsito del CMA CGM Saigon ocurrió apenas un día después del ataque contra el CMA CGM San Antonio, otro buque de la misma naviera francesa, que resultó dañado mientras atravesaba el estrecho. El incidente dejó varios tripulantes heridos.
Por su parte, la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó el miércoles que las embarcaciones que cruzan la zona están sujetas a las nuevas regulaciones de tránsito establecidas por Teherán en el estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio global de petróleo y mercancías.
Fotografía: Redes













