Pese a que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) descartó clausurar el relleno sanitario de Chiltepeque al no detectar riesgos sanitarios, activistas poblanos denunciaron la existencia de un túnel de lixiviados que desemboca en más de 34 mil hectáreas de cultivo en Valsequillo, por lo que convocaron a una protesta el próximo 28 de mayo de 2026 para exigir el cierre del basurero.
La situación fue exhibida por el activista Darinel Keller, quien este fin de semana recorrió la zona y documentó en un video, difundido en redes sociales, el escurrimiento de contaminantes provenientes del relleno sanitario. Advirtió que esto representa riesgos para la salud de las comunidades aledañas, principalmente Santo Tomás Chautla, junta auxiliar de la capital donde se ubica el basurero.
El integrante del colectivo “Yo Seré Su Voz” sostuvo que los escurrimientos rebasan el perímetro del vertedero y podrían estar conectados con el lago de Valsequillo y el río Atoyac, sin que la empresa concesionaria RESA S.A. de C.V. implemente acciones para contenerlos.
En la grabación difundida en redes sociales se aprecia un flujo constante de agua color café, con espuma y malos olores intensos, características que, según el activista, evidencian una contaminación persistente y su posible desplazamiento hacia comunidades cercanas.
El video también muestra el interior de un túnel por donde circulan los lixiviados, infraestructura que el activista calificó como una “obra de ingeniería grave”, al cuestionar la falta de intervención tanto de las autoridades como de la empresa responsable para frenar el problema.
En ese contexto, Darinel Keller llamó a la Profepa a intervenir en el caso e invitó a pobladores de comunidades afectadas, como Santo Tomás Chautla y San Francisco Totimehuacan, a tomar las instalaciones de Chiltepeque el próximo 28 de mayo para exigir su cierre definitivo.
En semanas pasadas, el mismo activista acusó a trabajadores de la empresa RESA de utilizar presuntamente palas y tierra para ocultar el exceso de lixiviados que desembocan en la barranca donde se ubica el relleno sanitario, con el fin de no dejar rastros de la situación.
La inconformidad de activistas y pobladores creció tras el resolutivo de la Profepa, que descartó riesgos de contaminación en Chiltepeque luego de un recorrido realizado en febrero pasado. El sitio recibe basura de ocho municipios metropolitanos, entre ellos Puebla capital, Huejotzingo y los municipios de San Andrés y San Pedro Cholula.
Foto: Agencia Enfoque













