En medio de los señalamientos por riesgos ambientales y manejo irregular de residuos, el relleno sanitario de Chiltepeque, ubicado en la ciudad de Puebla, recibió 172 mil 967 toneladas de desechos sólidos durante el primer trimestre de 2026, lo que representa un incremento de poco más del 3% respecto al mismo periodo del año anterior.
De acuerdo con el portal de Datos Abiertos, el sitio registró un aumento de 5 mil 306.37 toneladas entre enero y marzo de 2026, en comparación con las 167 mil 660.70 toneladas reportadas en el primer trimestre de 2025. Este crecimiento refleja una presión cada vez mayor sobre un espacio que actualmente se encuentra bajo observación por su operación y por los posibles impactos ambientales asociados al manejo de lixiviados.
El desglose mensual muestra que enero fue el mes con mayor recepción de residuos, al acumular 60 mil 223.14 toneladas. En febrero se registró una baja a 53 mil 371 toneladas, pero en marzo el volumen volvió a repuntar hasta 59 mil 372 toneladas, manteniendo una carga elevada para un relleno sanitario que concentra desechos no solo de la capital poblana, sino también de municipios conurbados.
Además de Puebla capital, el relleno sanitario de Chiltepeque recibe residuos de municipios de la zona metropolitana como San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Amozoc, Cuautlancingo, Huejotzingo, Coronango y Santa Clara Ocoyucan, los cuales pagan una tarifa de 300 pesos por cada tonelada de basura enviada al sitio. Esta dinámica ha incrementado el volumen diario de desechos y la presión sobre su capacidad operativa.
La llegada de basura de otros municipios comenzó en marzo de 2024, luego de que el relleno sanitario intermunicipal de San Pedro Cholula fuera clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) al representar un riesgo ambiental. Aquel sitio acumulaba residuos de al menos 21 municipios, por lo que diversas demarcaciones tuvieron que buscar alternativas para evitar una crisis en la disposición de desechos.
Chiltepeque, bajo presión por lixiviados y operación ambiental
El relleno sanitario de Chiltepeque, ubicado en Santo Tomás Chautla, enfrenta una clausura temporal y parcial desde el 14 de mayo, luego de que la Profepa detectó condiciones de riesgo ambiental tras denuncias de colectivos y habitantes de colonias aledañas. Uno de los principales señalamientos está relacionado con el escurrimiento de lixiviados que desembocan en zonas agrícolas de Valsequillo.
De acuerdo con las denuncias públicas, estos escurrimientos podrían afectar más de 34 mil hectáreas de cultivo, lo que ha incrementado la preocupación entre pobladores, agricultores y organizaciones ambientales. El manejo de lixiviados es uno de los puntos más sensibles en la operación de cualquier relleno sanitario, debido a su potencial para contaminar suelo, agua y zonas productivas.
Tras la clausura parcial, se reportó una reducción de alrededor del 35% en la recepción de residuos sólidos, además de que algunos municipios conurbados tuvieron que redirigir sus desechos hacia otros puntos de disposición, entre ellos el relleno sanitario de Atlixco. Esta situación evidenció la dependencia metropolitana que existe alrededor de Chiltepeque para el manejo de basura.
La empresa RESA S.A. de C.V., operadora del sitio desde 1995, se mantiene como la principal señalada por las inconformidades relacionadas con la operación del relleno. Habitantes y colectivos han advertido que el sitio habría rebasado su vida útil y que no ha acreditado plenamente el cumplimiento de las normas ambientales vigentes, lo que ha alimentado las exigencias para revisar a fondo su funcionamiento.
Aunque el relleno sanitario podría reabrir por completo a inicios de junio si atiende las observaciones de la autoridad federal, el caso deja en evidencia un problema de fondo: Chiltepeque recibe cada vez más basura mientras enfrenta cuestionamientos por su capacidad, su impacto ambiental y su manejo. La operación del sitio deberá demostrar que puede cumplir con la ley y evitar afectaciones al medio ambiente, la salud pública y las comunidades cercanas.
Ilustración: Iván Rojas













