La Cámara de Diputados aprobó, en medio de una sesión marcada por confrontaciones, insultos y empujones entre legisladores, la creación de una comisión del Instituto Nacional Electoral (INE) encargada de revisar la integridad de las candidaturas y detectar posibles vínculos con actividades delictivas.
La reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue avalada con 271 votos a favor y 92 en contra, tras más de 32 horas consecutivas de debate en San Lázaro, una de las discusiones legislativas más extensas de los últimos años. El dictamen fue enviado al Senado para su análisis y eventual aprobación.
La nueva Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas estará integrada por tres consejeros del INE, luego de que Morena y sus aliados aprobaran una modificación al proyecto original, que contemplaba cinco integrantes. La reserva fue la única aprobada de más de 140 propuestas presentadas durante la discusión en lo particular.
El organismo electoral podrá solicitar información a instituciones como la Fiscalía General de la República (FGR), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con el objetivo de determinar si existe “un riesgo razonable” sobre posibles actividades ilícitas de aspirantes a cargos públicos.
Sin embargo, la revisión no será obligatoria, ya que dependerá de que los partidos políticos soliciten o no la investigación sobre sus candidaturas. Además, las fuerzas políticas podrán entregar información parcial sobre sus aspirantes.
Durante la discusión, legisladores de oposición acusaron que la reforma podría utilizarse de manera discrecional para afectar perfiles opositores, mientras Morena defendió la iniciativa como un mecanismo para impedir la infiltración del crimen organizado en los procesos electorales. El debate se desarrolló bajo un clima de fuerte polarización política.
La diputada priista Lorena Piñón cuestionó la falta de garantías de transparencia y autonomía en el proceso de evaluación de candidaturas. Afirmó que las instancias encargadas de investigar podrían actuar bajo influencia política y sin mecanismos claros de impugnación.
Desde Movimiento Ciudadano, el diputado Gildardo Pérez Gabino sostuvo que la creación de la comisión representa un reconocimiento implícito de que el Estado mexicano ha sido rebasado por la delincuencia organizada en distintos territorios y procesos electorales. “El crimen organizado ya no solo controla territorios, sino también candidaturas”, advirtió durante su intervención.
Por su parte, legisladores del PAN insistieron en que el problema central sigue siendo la presencia del crimen organizado en elecciones locales y regionales, y acusaron a Morena de rechazar reformas más severas para sancionar esos vínculos.
Sesión escala entre mantas, acusaciones y empujones
El debate legislativo escaló rápidamente hacia un clima de confrontación política. Diputados del PRI desplegaron mantas con consignas contra Morena y figuras del oficialismo, acompañadas de megáfonos y sirenas dentro del salón de plenos.
Las lonas incluían imágenes de la presidenta Claudia Sheinbaum, del ex presidente Andrés Manuel López Obrador y otros integrantes del partido guinda, junto con acusaciones de corrupción y presuntos nexos criminales. La protesta obligó a suspender temporalmente la sesión.
De inmediato, legisladoras de Morena intentaron retirar las mantas colocadas en las galerías del recinto, lo que derivó en empujones y momentos de tensión. Incluso las puertas de acceso fueron bloqueadas con cadenas y candados desde el interior para impedir el ingreso de diputadas oficialistas.
Más tarde, el ambiente volvió a tensarse tras acusaciones cruzadas entre diputados del PRI y Morena. El legislador morenista Mario Miguel Cubillas recordó investigaciones contra ex gobernadores priistas, incluido Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI.
Las declaraciones detonaron una discusión entre el priista Carlos Gutiérrez Mancilla y el morenista Zenyazen Escobar García, quienes intercambiaron insultos y protagonizaron un altercado físico en el pleno. La Mesa Directiva tuvo que intervenir para contener la confrontación.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, llamó al orden mientras legisladores de oposición solicitaron incluso la aplicación de pruebas antidoping al diputado morenista, argumentando que se encontraba alterado.
En respuesta, Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, condenó las expresiones y actos de confrontación registrados durante la sesión, al considerar que se trató de una escalada de insultos y descalificaciones que rebasó el debate parlamentario. “No puede la ira sustituir a la razón y la civilidad”, sostuvo el legislador zacatecano.
Fotografía: Alfredo Moreno













