La violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes mantiene niveles alarmantes en Puebla, donde se registra una tasa de 80.9 víctimas por cada 100 mil menores de edad, cifra que refleja la persistencia de este delito en la población infantil y juvenil, reveló el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
En su más reciente informe, Análisis de la Situación de la Niñez y Adolescencia (SITAN) en México, el organismo internacional analiza las condiciones de vida y las principales problemáticas que enfrenta este sector de la población en el país, incluida Puebla, a través de indicadores de violencia, salud, educación y bienestar.
El documento señala que la violencia sexual representa uno de los principales retos para niñas, niños y adolescentes (NNA) a nivel nacional. En este contexto, Puebla se ubica en el lugar 22 de las 32 entidades federativas, una posición que refleja la magnitud de un problema que aún vulnera a la población de 0 a 17 años.
Aunque la tasa registrada en Puebla evidencia una problemática persistente, la entidad se mantiene por debajo del promedio nacional, de 127.2 víctimas por cada 100 mil NNA, al registrar 80.9 casos, lo que la sitúa fuera de los estados con mayor incidencia.
El ranking nacional es encabezado por Chihuahua, con una tasa de 333.2 víctimas por cada 100 mil menores de edad, cifra que supera ampliamente la media nacional. Le siguen Baja California (277.8), Campeche (261.7), Ciudad de México (252.7), Nuevo León (243) e Hidalgo (234.3).
En contraste, Tlaxcala y Veracruz se ubican entre las entidades con menor incidencia de violencia sexual contra NNA, con tasas de 0 y 8.5 víctimas por cada 100 mil menores, respectivamente, lo que evidencia el marcado contraste en el panorama nacional en materia de protección a la infancia y adolescencia.
Niñas y adolescentes, las más vulnerables
El informe de UNICEF advierte que la violencia sexual continúa siendo una de las principales amenazas para las personas menores de edad en México, con un impacto desproporcionado en niñas y adolescentes. En 2023, la tasa nacional fue de 127.2 víctimas por cada 100 mil NNA; sin embargo, en el caso de las niñas y adolescentes ascendió a 223.6, frente a 34.2 en niños y adolescentes.
El organismo también señala que esta problemática no se limita al abuso sexual, sino que incluye otras formas de violencia como el matrimonio forzado, el acoso escolar y la violencia digital. Además, datos del Inegi indican que el 53% de las adolescentes de entre 15 y 17 años ha experimentado algún tipo de violencia sexual a lo largo de su vida.
A ello se suma la persistencia de uniones tempranas, ya que en 2023 el 6% de las adolescentes mexicanas de entre 15 y 17 años se encontraba casada o en unión libre, porcentaje que aumenta a 19.5% entre quienes viven en hogares donde se habla una lengua indígena.
Aunque Puebla se mantiene por debajo del promedio nacional, los datos de UNICEF evidencian que la violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes sigue siendo un desafío persistente, marcado por desigualdades de género y contextos de vulnerabilidad que colocan a las niñas y adolescentes como las principales víctimas.
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