La Secretaría de Economía informó que la mayor parte de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos quedaría exenta del nuevo arancel de 10 por ciento planteado por la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR). De acuerdo con la dependencia, las mercancías que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no serían alcanzadas por la medida, tras las consultas sostenidas entre ambos gobiernos.
La propuesta estadounidense surge de una investigación relacionada con la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso en terceros países. Según explicó la Secretaría de Economía, alrededor del 85 por ciento del volumen de las exportaciones mexicanas cumple con los requisitos del T-MEC, por lo que permanecería protegido frente al posible gravamen.
La dependencia también precisó que sectores estratégicos como la industria automotriz, así como las exportaciones de acero y aluminio contempladas en disposiciones específicas del gobierno estadounidense, tampoco resultarían afectadas. Esto limitaría el impacto potencial de la medida a una porción menor del comercio bilateral, uno de los más importantes para la economía mexicana.
No obstante, el 15 por ciento restante de las exportaciones sí podría quedar sujeto al arancel propuesto. Ante este escenario, la Secretaría de Economía iniciará conversaciones formales con la USTR durante los próximos 45 días, periodo previsto dentro del proceso de consultas abierto por las autoridades estadounidenses antes de tomar una decisión definitiva.
Las negociaciones estarán encabezadas por el secretario Marcelo Ebrard, quien presentará información sobre las acciones emprendidas por México para combatir el trabajo forzoso y fortalecer los mecanismos de vigilancia comercial. El gobierno mexicano busca que la propuesta sea revisada y eventualmente modificada a partir de los resultados de estas mesas de diálogo bilateral.
La Secretaría de Economía explicó que esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de Washington para sustituir otros esquemas arancelarios impulsados en años recientes. México confía en que las conversaciones con Estados Unidos permitan evitar afectaciones significativas al comercio bilateral y mantener las ventajas que actualmente otorga el T-MEC a las exportaciones nacionales.
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