Ricardo Salinas Pliego asistió a la inauguración del Mundial 2026, un evento marcado por la presencia de empresarios, políticos y figuras públicas en zonas exclusivas del estadio. Su aparición volvió a exhibir el contraste entre el futbol como espectáculo popular y el acceso privilegiado de una élite empresarial a uno de los eventos más caros del deporte mundial.
El empresario fue visto en un palco durante el partido inaugural entre México y Sudáfrica, luego de compartir imágenes de su asistencia. Previo al encuentro, Salinas Pliego señaló en redes sociales que recibió una invitación de Mikel Arriola, presidente de la Federación Mexicana de Futbol, aunque después vinculó su presencia en el estadio con los derechos de transmisión adquiridos por TV Azteca.
La respuesta abrió una discusión sobre el monto que la televisora habría desembolsado para transmitir la Copa del Mundo. Aunque Salinas Pliego no reveló cifras oficiales, el comentarista Christian Martinoli señaló previamente que cada partido podría costar cerca de 2 millones de dólares para TV Azteca, una cantidad que duplicaría lo pagado en el Mundial de Rusia 2018.
TV Azteca transmitirá 32 partidos del torneo, por lo que el gasto estimado por derechos podría ubicarse en decenas de millones de dólares. De acuerdo con esos cálculos, la televisora habría destinado hasta 64 millones de dólares para transmitir parte del Mundial, una apuesta comercial que Salinas Pliego ha promovido al llamar a la audiencia a ver los encuentros por su señal.
El contraste resulta mayor porque la aparición de Salinas Pliego ocurrió mientras TV Azteca enfrenta una disputa financiera en tribunales estadounidenses. Acreedores de la televisora buscan ampliar una demanda y acusan a la empresa de presuntamente ocultar activos en nuevas subsidiarias, señalamientos que Grupo Salinas ha rechazado al acusar a sus acreedores de actuar como “fondos buitre”.
Más allá del costo del boleto o de la invitación, la postal dejó una imagen incómoda para el empresario: mientras presume palco VIP, audiencia millonaria y derechos mundialistas, una de sus principales empresas mantiene abierto un pleito legal por deuda en Estados Unidos, exhibiendo la tensión entre el lujo público y sus problemas financieros.
Foto: Redes













