Benjamin Netanyahu volvió a tensar el escenario en Medio Oriente al advertir que Israel mantendrá control militar en el sur de Líbano durante el tiempo que considere necesario. El primer ministro israelí, señalado por la Corte Penal Internacional, defendió la permanencia de las Fuerzas de Defensa de Israel en una zona de amortiguamiento, pese al memorando que busca frenar las hostilidades regionales.
Netanyahu sostuvo que la presencia militar israelí en territorio libanés responde a razones de seguridad y a la necesidad de proteger los asentamientos del norte de Israel frente a Hezbollah. Sin embargo, su postura coloca nuevamente a Israel en una posición de desafío frente a cualquier intento de desescalada, al mantener una ocupación militar que prolonga la tensión con Líbano.
La declaración ocurre después de que Estados Unidos e Irán firmaron por separado un memorando de entendimiento para poner fin a más de tres meses de hostilidades y abrir la puerta a un acuerdo definitivo. En ese contexto, la decisión de Netanyahu complica el equilibrio regional, pues mantiene activo uno de los puntos más sensibles del conflicto en Medio Oriente.
Mientras Netanyahu endurece su postura en Líbano, Donald Trump dejó abierta la posibilidad de respaldarlo en las próximas elecciones israelíes. El presidente estadounidense afirmó que “muy probablemente” apoyaría al primer ministro, aunque primero revisará quiénes serán sus rivales, entre ellos figuras como Gadi Eisenkot y Naftali Bennett.
La postura de Trump resulta contradictoria, ya que en semanas recientes lanzó críticas contra Netanyahu, a quien acusó de actuar sin criterio y de ser demasiado impulsivo. Pese a esos señalamientos, el mandatario estadounidense vuelve a perfilarse como aliado político del líder israelí, incluso cuando sus decisiones militares amenazan con obstaculizar la desescalada regional.
El episodio exhibe el doble rasero de Washington en Medio Oriente. Mientras Trump presume capacidad para negociar acuerdos y reducir tensiones, también coquetea con respaldar electoralmente a Netanyahu, un dirigente que insiste en mantener presencia militar en Líbano y enfrenta fuertes cuestionamientos internacionales.
Foto: Redes












