Teherán elevó la presión internacional al anunciar el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte de petróleo, mientras una delegación iraní se prepara para reunirse con representantes de Estados Unidos en Suiza para intentar mantener vigente el acuerdo preliminar de paz en Medio Oriente.
El anuncio fue realizado por el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, principal mando militar iraní, que responsabilizó a Washington por no garantizar el cumplimiento de los compromisos establecidos en el memorándum de entendimiento alcanzado entre ambas naciones.
De acuerdo con el comunicado difundido por la televisión estatal iraní, la decisión responde a lo que Teherán calificó como una violación del alto el fuego en el sur de Líbano por parte de Israel y al incumplimiento de Estados Unidos para detener las operaciones militares en la zona.
La Marina de la Guardia Revolucionaria confirmó posteriormente la medida y señaló que cualquier embarcación que intente acercarse al estrecho “pondrá en peligro su propia seguridad”.
El gobierno iraní vinculó directamente la apertura de Ormuz con las acciones de Israel en Líbano, donde continúan los enfrentamientos con el grupo Hezbolá, aliado estratégico de Teherán. Autoridades libanesas reportaron decenas de víctimas derivadas de los ataques registrados durante las últimas horas.
Conversaciones en Suiza buscan evitar ruptura del acuerdo
En medio de la escalada, una delegación iraní viajó a Suiza para participar en conversaciones técnicas con Estados Unidos, con la intención de revisar la aplicación del acuerdo alcanzado recientemente.
El Ministerio de Exteriores iraní informó que el equipo negociador está encabezado presuntamente por el canciller Abbas Araqchi, quien buscará exigir a Washington medidas para cumplir sus compromisos.
Las reuniones se desarrollarán en Bürgenstock con participación de representantes estadounidenses, iraníes y mediadores de Pakistán y Qatar.
El portavoz iraní Esmail Baqaei advirtió que si Estados Unidos no toma medidas para garantizar el cumplimiento del pacto, el entendimiento podría quedar en riesgo.
Ante el anuncio iraní, el Comando Central de Estados Unidos afirmó que sus fuerzas permanecen desplegadas y vigilantes para garantizar la seguridad marítima y el cumplimiento de los acuerdos.
La institución estadounidense señaló que durante la jornada 55 buques mercantes lograron cruzar el estrecho y transportaron más de 17 millones de barriles de petróleo hacia los mercados internacionales.
Estados Unidos indicó que la amenaza en la zona marítima se mantiene en un nivel moderado, aunque reconoció riesgos relacionados con posibles minas y presencia naval mientras continúan las operaciones de seguridad.
La tensión alrededor de Ormuz aumenta la presión sobre las negociaciones diplomáticas, mientras las partes buscan evitar que el conflicto en Líbano provoque el colapso del acuerdo entre Washington y Teherán.
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