El gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, reconoció que su visa de Estados Unidos quedó marcada con una alerta amarilla tras su último ingreso a ese país, aunque aseguró que el documento sigue vigente. El mandatario priista dijo desconocer el motivo del registro y señaló que ya se revisa por qué se activó esa señal migratoria.
De acuerdo con la información difundida, una alerta en la visa estadounidense puede relacionarse con revisiones administrativas, falta de documentos, verificación laboral u otros procesos de control migratorio. Villegas sostuvo que no enfrenta un conflicto formal con autoridades de Estados Unidos y reiteró que conserva su visa, pese a los cuestionamientos públicos generados por el caso.
La controversia creció porque reportes atribuidos a registros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos señalan que su último viaje habría ocurrido en diciembre de 2024. Sin embargo, el gobernador declaró en una entrevista que ingresó a territorio estadounidense en 2025, lo que abrió dudas sobre la coincidencia entre su versión y los datos difundidos.
El caso ocurre en medio de señalamientos periodísticos sobre presuntas investigaciones en Estados Unidos y México contra el mandatario duranguense, versiones que Villegas ha negado de forma reiterada. La situación también reaviva críticas hacia figuras del PRI y de la derecha, que suelen exigir explicaciones a sus adversarios políticos, pero enfrentan cuestionamientos cuando las dudas alcanzan a sus propios gobiernos.
En 2025, Villegas había anunciado una gira por Estados Unidos para buscar inversiones para Durango, pero el viaje fue cancelado de último momento bajo el argumento de atender una crisis de seguridad en La Laguna. Esa cancelación volvió a ser mencionada ahora por el contexto migratorio y los reportes sobre la supuesta revisión de su situación ante autoridades estadounidenses.
Aunque el gobernador insiste en que no existe irregularidad en su documento, la alerta amarilla coloca presión política sobre su administración y obliga a transparentar qué ocurrió durante su último cruce a Estados Unidos. Por ahora, el caso permanece entre explicaciones oficiales, datos filtrados y una disputa pública que golpea al priismo duranguense.
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