En los primeros seis meses de 2026, Puebla registró 194 incendios forestales que afectaron 6 mil 001.75 hectáreas en 51 municipios, de acuerdo con datos de la Dirección de Gestión de Recursos Naturales y Biodiversidad. La mayor parte de los daños se concentró en cinco demarcaciones que se ubicaron como los principales focos rojos por esta problemática ambiental.
El reporte, con corte del 1 de enero al 15 de junio de 2026, señala que Puebla concentra el 1.5 por ciento de las 381 mil 438 hectáreas afectadas a nivel nacional. Aunque esta proporción representa una fracción menor frente al total del país, la magnitud de los incendios en territorio poblano evidencia riesgos para zonas forestales, cultivos, biodiversidad y comunidades cercanas a áreas de vegetación.
En menos de medio año, la superficie afectada ya superó lo registrado durante todo 2022, cuando se contabilizaron 5 mil 673.8 hectáreas dañadas por 317 incendios forestales. Si la tendencia continúa durante el resto del año, 2026 podría cerrar por encima de otros periodos recientes, especialmente si no se fortalecen las acciones de prevención, vigilancia y combate al fuego.
La comparación histórica muestra que Puebla aún se mantiene por debajo de los años con mayor impacto reciente. En 2021 se reportaron 7 mil 914.86 hectáreas afectadas y 301 incendios, mientras que en 2023 fueron 7 mil 714.7 hectáreas y 299 conflagraciones. Los niveles más altos se registraron en 2024, con 30 mil 134.92 hectáreas afectadas, y en 2025, con 13 mil 364.24 hectáreas dañadas.

Cohetzala, Jolalpan y San Nicolás de los Ranchos concentran la mayor superficie afectada
El informe revela que cinco de los 217 municipios concentraron el 62.77 por ciento de la superficie afectada por incendios forestales. Cohetzala encabezó la lista con mil 350.24 hectáreas dañadas, seguido de Jolalpan, con 878.63, y San Nicolás de los Ranchos, con 755.83 hectáreas.
También aparecen entre los municipios con mayor afectación Tepeyahualco, con 480.87 hectáreas, y Tlachichuca, con 301.91. La concentración del daño muestra que, aunque los incendios se distribuyeron en distintas regiones del estado, algunas demarcaciones enfrentan impactos mucho más severos por la extensión territorial afectada.
En cuanto al número de incendios, Tlachichuca encabezó el registro estatal con 23 conflagraciones. Le siguieron Lafragua, con 14; Tepeyahualco, con 11; y Tlahuapan y Libres, con 10 incendios cada uno. En conjunto, los 212 municipios restantes acumularon 124 incendios forestales, lo que confirma que existen zonas con una incidencia significativamente mayor.
El reporte también identifica las principales causas de los incendios. Entre el 1 de enero y el 15 de junio, alrededor del 40 por ciento de los casos fueron provocados de manera intencional, es decir, por acciones deliberadas de personas. Este dato representa una alerta para autoridades y población, pues indica que una parte importante del daño pudo prevenirse.
Las actividades agropecuarias, como quemas relacionadas con agricultura y ganadería, representaron en conjunto el 31 por ciento de los casos. Además, el 12 por ciento quedó con causa no determinada, el 6 por ciento se originó por fogatas encendidas por paseantes y el 5 por ciento por acciones atribuidas a cazadores furtivos.
Respecto al tipo de vegetación afectada, el fuego dañó 3 mil 782.91 hectáreas de vegetación herbácea, 2 mil 108.85 de vegetación arbustiva, 81.12 de arbolado adulto y 28.87 de renuevo. Estas cifras muestran que los incendios no solo destruyen árboles, sino también vegetación fundamental para la regeneración natural, la protección del suelo, el equilibrio de los ecosistemas y la conservación de las zonas forestales de Puebla.
Fotos: Agencia Enfoque












