El senador republicano Lindsey Graham, identificado durante décadas como uno de los mayores defensores de la intervención militar de Estados Unidos en el extranjero y aliado político del presidente Donald Trump, murió a los 71 años tras una «enfermedad breve y repentina», informó su oficina mediante un comunicado.
La representación del legislador no dio a conocer mayores detalles sobre las causas del fallecimiento y solicitó respeto a la privacidad de su familia. La noticia provocó reacciones entre dirigentes republicanos y aliados internacionales, particularmente en Israel, donde Graham mantenía una estrecha relación con el gobierno de Benjamin Netanyahu.
El presidente Donald Trump lamentó la muerte del senador y destacó la cercanía política que ambos consolidaron durante los últimos años.
«Siempre estaba trabajando y era un verdadero patriota estadounidense», escribió Trump al despedir al legislador.
Una carrera marcada por el respaldo a las intervenciones militares
A lo largo de más de dos décadas en el Senado, Graham impulsó una política exterior de línea dura, respaldando la invasión de Irak en 2003, la permanencia de tropas estadounidenses en Afganistán y una postura de confrontación frente a países como Irán, Rusia y China.
En los meses recientes, el republicano mantuvo un papel activo en la estrategia del gobierno de Trump respecto al conflicto entre Rusia y Ucrania, además de promover nuevas sanciones económicas contra Moscú y respaldar una política de mayor presión sobre Teherán.
Su postura lo convirtió en uno de los principales representantes del ala intervencionista del Partido Republicano, incluso cuando parte del propio movimiento conservador comenzó a favorecer posiciones menos involucradas en conflictos internacionales.
De crítico de Trump a uno de sus aliados más cercanos
Aunque Lindsey Graham cuestionó públicamente a Donald Trump durante la campaña presidencial de 2016, cambió su relación con el mandatario tras su llegada a la Casa Blanca y terminó como uno de sus principales operadores políticos en el Senado.
Durante ese periodo presidió comités estratégicos, apoyó la confirmación de jueces conservadores para la Corte Suprema y respaldó iniciativas impulsadas por la mayoría republicana.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también lamentó el fallecimiento y calificó a Graham como un aliado histórico de Israel, reflejando la influencia que el senador mantuvo en la relación bilateral entre ambos países.
Tras su muerte, Carolina del Sur deberá designar un reemplazo temporal mientras se organiza una elección especial para ocupar el escaño que el republicano buscaba conservar en los próximos comicios.
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