Al menos 95 por ciento del mezcal que se produce en Puebla mantiene un proceso artesanal y permanece en manos de pequeños productores de 19 municipios con vocación mezcalera, lo que ha permitido conservar prácticas tradicionales en la elaboración de esta bebida.
La titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano Pérez, informó que el sector mezcalero poblano ha evitado la invasión de grandes industrias, con lo que se ha frenado un fenómeno similar al de Jalisco y su llamada “tequilización”.
La funcionaria destacó que mantener la producción en manos de pequeños productores y cooperativas permite que las ganancias lleguen de manera más directa a quienes participan en la siembra, cosecha y elaboración del mezcal.
Altamirano Pérez señaló que el gobierno del estado ha entregado apoyos económicos a productores de los 19 municipios con vocación mezcalera, lo que, consideró, ha contribuido a mejorar la calidad del producto y a incrementar la producción en los últimos años.
Crecen hectáreas de agave y valor del mezcal poblano
La secretaria explicó que Puebla pasó de tener 3 mil hectáreas de agave en distintas variedades a contar actualmente con 20 mil hectáreas, destinadas a la elaboración de mezcal en comunidades productoras.
También aseguró que este crecimiento ha impulsado el valor de la bebida. Hasta hace poco, gran parte de la producción se vendía a granel con un precio promedio de 80 pesos por litro; actualmente, el costo mínimo ronda los 120 pesos.
De acuerdo con Ana Laura Altamirano, el aumento en el precio se relaciona principalmente con la mejora en la calidad del mezcal poblano y con el desarrollo de nuevas marcas que han fortalecido su presencia en el mercado.
La funcionaria destacó que actualmente existen más de 300 marcas de mezcal poblano, algunas de las cuales comercializan botellas con precios de hasta 4 mil pesos, dependiendo de su proceso, presentación y valor agregado.
Altamirano Pérez agregó que los municipios mezcaleros han cuidado que sus procesos no dañen el medio ambiente, especialmente porque una parte importante de la producción se realiza dentro de la Reserva de la Biósfera Tehuacán-Cuicatlán.
Fotografía: Agencia Enfoque












