Amnistía Internacional (AI) planteó la eliminación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) al considerar que las reformas internas ya no serían suficientes para corregir los abusos que la organización atribuye a esa agencia federal.
La secretaria general de AI, Agnès Callamard, explicó durante una entrevista en Bogotá que la organización ha trabajado durante años con propuestas para reformar instituciones, pero considera que en el caso del ICE esas medidas no han logrado modificar los problemas documentados. Por ello, defendió sustituirlo por un modelo de control migratorio compatible con estándares internacionales de derechos humanos.
La postura está respaldada por un informe publicado el 24 de septiembre, elaborado después de 154 entrevistas y del análisis de operativos migratorios en Chicago, Minneapolis-St. Paul, Nueva Orleans y Washington, D.C. Amnistía concluyó que los casos estudiados reflejan patrones recurrentes y no únicamente incidentes aislados.
Informe señala detenciones arbitrarias y uso de la fuerza
Entre sus hallazgos, AI atribuyó a ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y otras agencias federales detenciones arbitrarias y discriminatorias, perfilamiento racial, condiciones inhumanas de reclusión y uso injustificado de la fuerza. También pidió investigar algunos fallecimientos como posibles ejecuciones extrajudiciales y ciertas detenciones incomunicadas como posibles desapariciones forzadas.
La organización relacionó estas prácticas con la expansión de las políticas de detención y deportación durante la administración de Donald Trump. ICE, por su parte, define oficialmente su misión como la aplicación de las leyes migratorias y la protección frente a amenazas relacionadas con delitos transfronterizos e inmigración irregular.
Callamard advierte sobre tendencia regional
Callamard también expresó preocupación por América Latina y sostuvo que algunos gobiernos recientemente electos están adoptando enfoques similares a los de Trump. Desde la perspectiva de Amnistía, esa tendencia podría debilitar avances relacionados con derechos humanos, igualdad y justicia.
La dirigente aclaró que estas críticas no significan ignorar problemas en otros países y recordó que AI también mantiene señalamientos y documentación sobre violaciones de derechos humanos en Cuba y Venezuela.
Fotografía: Redes












