El médico Maximiano “N” se entregó este lunes 5 de octubre ante la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) en Hermosillo, Sonora, como parte de la investigación por la muerte de ocho personas que habían recibido sueros vitaminados. Tras su presentación, las autoridades ejecutaron una orden de aprehensión y quedó a disposición de las instancias correspondientes.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) mantenía operativos para localizar al médico y había ofrecido una recompensa de hasta 500 mil pesos por información que permitiera ubicarlo. El gobernador Alfonso Durazo confirmó que la investigación registra avances, aunque dejó a la Fiscalía la responsabilidad de informar los detalles. “Hay avances importantes”, declaró ante medios de comunicación.
Investigación analiza sustancias utilizadas en tratamientos
El caso cobró relevancia desde marzo, cuando familiares denunciaron afectaciones graves después de que pacientes recibieran terapias intravenosas conocidas como sueros vitaminados. Para el 7 de abril, la Secretaría de Salud de Sonora reportaba ocho fallecimientos y 11 casos sospechosos, además de una persona hospitalizada y dos recuperadas.
Las investigaciones incluyen el análisis de medicamentos, soluciones e insumos asegurados para determinar qué provocó las afectaciones y establecer posibles responsabilidades. En mayo, la Fiscalía informó a familiares que estudios realizados por laboratorios especializados detectaron microorganismos capaces de provocar infecciones graves, además de fallas en protocolos de asepsia y prácticas inadecuadas en el manejo de insumos médicos.
Autoridades investigan posible contaminación bacteriana
El secretario de Salud federal, David Kershenobich, había señalado en abril que una de las hipótesis apuntaba a una posible contaminación bacteriana de los productos utilizados. Algunos pacientes presentaron cuadros compatibles con sepsis, una respuesta grave del organismo frente a una infección.
La investigación busca determinar en qué momento pudieron contaminarse las sustancias y establecer las responsabilidades correspondientes. La clínica privada donde se aplicaban estos tratamientos permanece clausurada y bajo custodia policial, mientras continúa el proceso judicial contra Maximiano “N” y las autoridades definen su situación jurídica.
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