ColumnasSociedad

 No pecar contra la esperanza

La primera vuelta de Brasil no solo puso frente a frente dos proyectos políticos, sino que hizo visible la disputa que atraviesa el mundo frente a una derecha cada vez más sucia, vil y manipuladora o una alternativa de humanismo donde los pobres estén primero y, de la mano, un desarrollo compartido.

Tras las elecciones y el viraje que ha tenido América Latina en este año, ante la preocupación de que México pudiera quedarse sin aliados, el rumbo es claro: no olvidar que el principal aliado es el pueblo de México.

Cuando un proyecto político tiene raíces en su pueblo, puede enfrentar un panorama internacional adverso sin abandonar sus principios.”

Un proyecto que tiene raíces profundas en su pueblo tiene otra fuerza. López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum lo han planteado con claridad: frente a la adversidad, la mejor defensa es el pueblo y no zigzaguear.

Como decía Eduardo Galeano, la esperanza es una obligación moral de la izquierda porque, cuando millones de personas depositan su ilusión en la posibilidad de transformar su realidad, quienes asumen esa responsabilidad no pueden defraudar esa esperanza colectiva.

Una de las mayores responsabilidades de la izquierda es no defraudar la ilusión colectiva.”

Tal vez sea un soñador, pero tengo esperanza en el pueblo de Brasil y en la capacidad de volver a las urnas, de participar y de escribir un nuevo capítulo de su historia. Y tengo también esperanza en México porque la historia reciente nos recuerda que cuando un proyecto tiene raíces en su pueblo, puede enfrentar momentos difíciles sin abandonar sus principios.

Y por eso, frente a cualquier adversidad, hay una responsabilidad que no podemos eludir: no defraudar la ilusión colectiva. No abandonar la esperanza. No pecar contra la esperanza.

Recuerda suscribirte a nuestro boletín

📲 https://bit.ly/3tgVlS0
💬 https://t.me/ciudadanomx