El Gobierno de Puebla dará seguimiento al proyecto de inversión privada anunciado para el Centro Histórico de la capital, con el propósito de verificar que cumpla con las disposiciones legales y no provoque el desplazamiento de quienes habitan o trabajan en la zona. El coordinador general de Gabinete, José Luis García Parra, explicó que cualquier intervención deberá contar con los permisos y las licencias correspondientes, además de someterse a la revisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). El funcionario precisó que la administración estatal todavía no dispone de información detallada sobre la propuesta empresarial, por lo que será necesario conocer sus alcances y esperar la evaluación de las instancias competentes antes de que comiencen los trabajos.
García Parra señaló que la llegada de capital privado puede contribuir a la recuperación y el mejoramiento del patrimonio urbano, siempre que las obras se desarrollen dentro del marco jurídico. Indicó que el gobierno estatal mantendrá coordinación con el Ayuntamiento de Puebla para supervisar el desarrollo de las intervenciones y procurar que los beneficios alcancen a las comunidades que históricamente han formado parte del primer cuadro de la ciudad. En línea con los planteamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, destacó la importancia de que las autoridades revisen los proyectos antes de autorizar su ejecución. La inversión, sostuvo, deberá ajustarse a las normas de protección patrimonial y respetar las condiciones de quienes viven y mantienen sus negocios en el Centro Histórico.
Uno de los principales puntos de atención será la posible gentrificación, fenómeno que puede elevar los costos de vivienda, servicios y actividades comerciales hasta dificultar la permanencia de los residentes tradicionales. El coordinador de Gabinete advirtió que las acciones de recuperación urbana no deben traducirse en la expulsión de familias ni de comerciantes establecidos durante años en los barrios fundacionales. Por ello, explicó que también se observarán los posibles incrementos de precios y tarifas asociados con las nuevas inversiones. El objetivo, de acuerdo con el funcionario, es evitar que la transformación de la zona termine excluyendo a las personas que han contribuido a su identidad social y económica.
Como parte de esta estrategia, el gobierno de Alejandro Armenta Mier prepara un proyecto de rescate para los barrios fundacionales de Puebla, que contempla la conservación de calles y casonas, así como el impulso de espacios comerciales para fortalecer la economía local. La intención es combinar la preservación arquitectónica con oportunidades para los negocios que ya operan en estas comunidades. Sin embargo, los detalles del proyecto privado para el Centro Histórico todavía deberán conocerse y evaluarse ante las autoridades correspondientes. Su desarrollo estará sujeto a las autorizaciones aplicables y al seguimiento gubernamental para procurar que la rehabilitación urbana sea compatible con la permanencia de habitantes y comerciantes.
Foto: Redes












