El presidente francés, Emmanuel Macron, rechazó que existan pruebas de injerencia extranjera directa en las protestas y disturbios registrados en Francia, pero acusó a dirigentes internacionales de aprovechar la crisis para difundir versiones engañosas y utilizarlas con fines políticos.
Desde Doha, donde concluyó una gira enfocada en garantizar suministros energéticos, Macron sostuvo que parte de la información difundida sobre los disturbios ha sido distorsionada mediante contenidos falsos e incluso imágenes generadas con inteligencia artificial.
Aunque inicialmente evitó señalar nombres, al ser cuestionado sobre Donald Trump reconoció que el presidente estadounidense estaba entre los dirigentes a los que hacía referencia. Trump ha utilizado los disturbios franceses para insistir en su discurso contra la inmigración y vincular la violencia con migrantes y grupos islamistas, pese a que las autoridades francesas no han establecido que esos sectores sean responsables principales de los hechos.
Macron también acusó a políticos extranjeros de emplear lo ocurrido en Francia como herramienta de campaña y rechazó las versiones que presentan al país como escenario de una supuesta invasión migratoria.
Gobierno prepara nuevas medidas ante próximas protestas
El mandatario francés anunció además una reunión con ministros y servicios de inteligencia para revisar lo ocurrido durante las jornadas del pasado fin de semana y evaluar la respuesta del Estado. El propio Gobierno ya ha reconocido fallas en su capacidad para contener episodios de saqueos y violencia.
Francia mantiene toques de queda parciales y restricciones a concentraciones en algunas ciudades, además de preparar un despliegue de seguridad reforzado ante las nuevas movilizaciones previstas para el sábado 24 de octubre.
Macron descartó por ahora recurrir al estado de emergencia y defendió que las autoridades cuentan con herramientas legales suficientes para responder a los disturbios.
Las protestas surgieron principalmente por el aumento del costo de vida, recortes y deterioro de servicios públicos, aunque algunas marchas derivaron posteriormente en saqueos, incendios y enfrentamientos con la policía.
El presidente insistió en que su Gobierno buscará restablecer el orden sin abandonar el marco democrático, al tiempo que intenta contener la difusión internacional de versiones falsas sobre las causas y dimensiones de la crisis.
Fotografía: Redes












