El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, eliminó los aranceles del 50 por ciento aplicados a determinadas importaciones agrícolas y forestales de Canadá, una medida que entrará en vigor el próximo 30 de octubre y que beneficiará a empresas estadounidenses dependientes de esos productos. La decisión llega después de meses de restricciones comerciales que elevaron los costos para distintos sectores productivos.
La exención contempla nueve categorías de mercancías vinculadas con actividades agrícolas e industriales. Entre ellas figuran arándanos, patatas, manzanas, algas, maquinaria agrícola, sistemas de refrigeración, madera contrachapada y materiales de embalaje.
La senadora republicana por Maine, Susan Collins, celebró el anuncio y atribuyó a sus gestiones parte del resultado. “Me complace haber logrado exenciones arancelarias adicionales para productos fundamentales para los sectores agrícolas de Maine”, escribió en su cuenta de X.
Collins defendió la importancia de las importaciones canadienses para los productores locales, quienes dependen de equipos, materiales y suministros que no siempre encuentran en el mercado estadounidense. Sin embargo, la decisión de Trump no elimina todos los gravámenes comerciales ni aclara si Washington impondrá nuevos aranceles a otras mercancías.
Demócrata acusa a Collins de respaldar medidas que encarecieron la vida
El anuncio también abrió un frente de confrontación política en Maine, donde el demócrata Troy Jackson disputa a Collins un escaño en el Senado en las elecciones del próximo 3 de noviembre.
Jackson cuestionó que la republicana se atribuya el mérito de conseguir exenciones después de respaldar, según sus críticas, a funcionarios responsables de impulsar la política arancelaria de Trump.
“Las guerras comerciales de Trump han hecho la vida más difícil y cara para los habitantes de Maine”, escribió el candidato demócrata en redes sociales.
Jackson acusó a Collins de actuar cuando su permanencia en el Senado comenzó a estar en riesgo, en lugar de responder oportunamente a las dificultades económicas de las familias y los productores de su estado.
“Los habitantes de Maine necesitaban ayuda mucho antes de que Susan Collins necesitara ser rescatada”, agregó.
Exenciones parciales en medio de la disputa electoral
La decisión de Trump representa un alivio para determinados sectores que dependen del comercio con Canadá, pero mantiene abierta la incertidumbre sobre el alcance de su política arancelaria.
La Casa Blanca no ha aclarado si compensará la eliminación de estos gravámenes con nuevas restricciones a otros productos. Mientras tanto, las exenciones se convierten en un tema de disputa electoral entre Collins y Jackson, quienes mantienen posiciones enfrentadas sobre las consecuencias económicas de las medidas comerciales del mandatario republicano.
Ambos candidatos ya habían discutido el tema durante un debate celebrado el 6 de octubre, en el que abordaron los efectos de los aranceles en los habitantes de Maine.
Fotografía: X












