La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) dedicó su ofrenda de Día de Muertos a la lucha libre mexicana, con un altar titulado Entre máscaras y leyendas, instalado en el Edificio Carolino. La propuesta combina elementos tradicionales de estas fechas con referencias a personajes emblemáticos del cuadrilátero y forma parte de la edición XIX del Festival La muerte es un sueño.
La rectora Lilia Cedillo Ramírez inauguró la ofrenda el martes 27 de octubre, en compañía de funcionarios universitarios y público en general. El altar incorpora flores de cempasúchil, papel picado, hojaldras y fruta de temporada, además de figuras relacionadas con la lucha libre, para vincular esta expresión popular con las tradiciones del Día de Muertos.
La instalación permanecerá abierta al público hasta el 3 de noviembre, por lo que podrá visitarse durante los días de las celebraciones dedicadas a recordar a quienes fallecieron.
La lucha libre como parte de la identidad poblana
Durante la inauguración, Cedillo Ramírez destacó la presencia de la lucha libre en distintos espacios de la vida cotidiana de Puebla, desde las fiestas patronales y los programas de televisión hasta las actividades universitarias. También invitó a mantener viva esta tradición, que combina espectáculo, destreza física y expresiones artísticas.
Por su parte, Jorge Avelino Solís, coordinador general de Participación y Desarrollo Estudiantil, resaltó el significado cultural de esta disciplina y las historias que acompañan a quienes construyen una trayectoria sobre el ring.
“Es un reflejo de nuestra identidad y hasta de historias de sacrificio para convertirse en los héroes del ring”, expresó al referirse a la lucha libre en Puebla.
Solís también señaló que las máscaras y las capas representan un legado que permanece en la memoria colectiva, incluso con el paso de las generaciones.
Con esta propuesta, la BUAP incorpora una de las expresiones más reconocibles de la cultura popular mexicana a las actividades del Festival La muerte es un sueño. La ofrenda reúne así dos formas de preservar la memoria: el altar tradicional dedicado a los difuntos y el homenaje a los personajes e historias que forman parte de la identidad de la lucha libre.
Fotografía: BUAP












