La alcaldía Iztapalapa volvió a convertirse en el centro de una de las tradiciones más emblemáticas de México con la representación número 183 de la Pasión de Cristo, que congregó a miles de asistentes durante el Jueves Santo. La jornada estuvo marcada por una alta afluencia de personas que se distribuyeron en calles, banquetas y azoteas para seguir de cerca cada escena del recorrido.
Este año, la celebración adquirió un significado especial tras el reconocimiento de la UNESCO, que en 2025 declaró esta tradición como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reforzando su valor histórico y cultural tanto a nivel nacional como internacional. Habitantes de la zona señalaron que este distintivo ha incrementado el interés de visitantes nacionales y extranjeros.
El recorrido inició en el segundo callejón Aztecas, en la colonia Asunción, y se extendió por más de 10 kilómetros, conectando a los ocho barrios originarios: San Lucas, San Pablo, San Pedro, San José, Asunción, Santa Bárbara, San Ignacio y San Miguel. Durante el trayecto, nazarenos, actores y participantes comunitarios recrearon las distintas escenas religiosas, en una tradición que ha sido transmitida por generaciones.
La seguridad del evento estuvo a cargo de más de 9 mil elementos, además de personal médico que brindó atención a los asistentes. A lo largo del recorrido, la participación comunitaria fue clave para mantener la organización, con vecinos que ofrecieron agua, espacios de observación y apoyo logístico para garantizar el desarrollo de la representación.
Entre los asistentes, la percepción general apuntó a una mayor presencia de visitantes, lo que refleja el impacto del reconocimiento internacional. Habitantes de Iztapalapa explicaron que la tradición no ha cambiado en su esencia, pero sí ha ganado visibilidad, lo que ha fortalecido el orgullo comunitario y el sentido de identidad local.
Para el Viernes Santo, se espera la asistencia de más de 2 millones de personas, quienes participarán en las escenas más representativas de la Pasión. Con ello, la representación de Iztapalapa reafirma su relevancia como una de las manifestaciones culturales y religiosas más importantes del país, sostenida por el compromiso de la comunidad y la continuidad de sus tradiciones.
Foto: Redes













