1,411 días han pasado desde que inició la guerra en Ucrania; más de 15 mil personas han perdido la vida.
821 días han transcurrido desde que Israel invadió Palestina; más de 70 mil personas han muerto, en su gran mayoría palestinos.
Un nuevo acontecimiento sorprende el arranque de año: Maduro es arrestado por el gobierno de Estados Unidos. Arrestado es un decir; secuestrado, sustraído de su domicilio al compás de bombas y de una conocida canción en inglés.
Una estruendosa melodía que invadió los suelos latinoamericanos en el siglo XX; compuesta por un ideólogo de apellido Monroe. Ahora, en la metamorfosis de la Doctrina Trump.
La noticia ocupa miles, cientos de miles, millones de pantallas de celulares; y así, en millones, son provocadas las diversas reacciones: indignación, molestia, impotencia. También risas, festejos, asombro aderezado con morbo.
Una vez más son exhibidos los límites del derecho internacional. Derecho que debe respetar el débil, o aceptar en el sometimiento del fuerte.
La diplomacia se encuentra extraviada, quizá extinta. La política dejó de ser una herramienta para la paz y los acuerdos; ahora es un tablero donde la estrategia consiste en repartir lo más, sin perder lo menos.
En México las redes sociales no hablan: gritan. En los tiempos de la posverdad es imposible descifrar si son opiniones genuinamente desinformadas o desinformaciones genuinas.
¿Cómo diferenciar al ciudadano del bot?
Se lee de todo; predomina la mezquindad. Festejos de la violación a la soberanía venezolana. Deseos de que la próxima víctima sea la nación mexicana.
¿Qué quieren los Estados Unidos? ¿Combatir el narcotráfico? ¿El dinero producto de él?
El concepto de “democracia” se sigue despintando.
¿Qué es la democracia? ¿Quién se sirve de ella?
La respuesta impulsiva para la mejora social es la eterna apuesta por la educación. Deberán cerrarse, en la nueva época, las facultades de derecho. Esos postulados están cada vez más cerca de la ciencia ficción.
Más convendrá instalar laboratorios nucleares; escuelas de inteligencia y de operación de drones. Renovar los conceptos de educación en los valores de la época de guerras.
También reinterpretar los valores nacionales. Cambiar el himno y ondear una nueva bandera.
Los soldados ya no nacen de los hijos. La patria cabe en un teléfono celular.
México va a contracorriente. En el mundo, las tendencias instalan gobiernos del gran capital; el derecho económico se sobrepone al derecho humano.
Acá nos inventamos un bolero, llamado Humanismo Mexicano. En el mundo se prioriza a las transnacionales; nosotros priorizamos a los pobres.
¿Qué pasará si pisan nuestro suelo? Y en ello pisan nuestra patria, nuestra dignidad.
¿Dónde está la revolución de las conciencias? ¿Acaso en los viajes de Noroña la podremos encontrar?
Quizá en el nepotismo de Monreal, en los escándalos de Adán…
La presidenta sostiene en sus hombros el símbolo y la materia. La congruencia la mantiene de pie; su consecuencia prevalece intacta.
¿Cómo ayudarla a enfrentar a Goliat?












