El Gobierno de México anunció el inicio del proceso de credencialización del Servicio Universal de Salud, un mecanismo con el que se busca garantizar el acceso a atención médica gratuita en cualquier institución pública del sector, independientemente de la derechohabiencia. El arranque será a partir del 2 de marzo, informó Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario explicó que la credencial contará con dos modalidades: física y digital. El objetivo es identificar a la población usuaria del sistema público de salud y asegurar el derecho constitucional a la atención médica en todo el país.
La credencial permitirá acceder a los servicios del IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, institutos nacionales de salud, hospitales de Pemex y de las Fuerzas Armadas, es decir, a toda la infraestructura de salud federal. La versión física podrá portarse como identificación, mientras que la digital estará disponible a partir de abril, mediante una aplicación móvil que permitirá mantener los datos actualizados en tiempo real.
Clark detalló que la credencial incluirá nombre completo, CURP, sexo, lugar y fecha de nacimiento, nacionalidad, así como dos códigos QR que permitirán validar la derechohabiencia, conocer la institución de afiliación y ubicar la unidad médica más cercana. También contendrá información sobre donación de órganos, tipo de sangre y datos de contacto.
Uno de los ejes centrales del programa será la vinculación con un expediente médico electrónico, el cual acompañará a la persona aunque cambie de empleo, institución o domicilio. Esto permitirá a médicos y personal de salud consultar historial clínico, estudios, tratamientos y recetas sin duplicar trámites ni exámenes.
El subsecretario destacó que la credencial facilitará a estudiantes, pensionados y trabajadores que cambian de empleo conocer en todo momento la vigencia de sus derechos, además de recibir atención gratuita en cualquier unidad médica pública, conforme al artículo cuarto constitucional.
En cuanto a la implementación por entidades, Clark recordó que ocho estados —Nuevo León, Coahuila, Durango, Jalisco, Querétaro, Aguascalientes, Chihuahua y Guanajuato— no se han incorporado a la federalización del programa IMSS-Bienestar, por lo que la credencialización de sus servicios estatales dependerá de la decisión de cada gobernador. La condición, subrayó, es que los servicios sean gratuitos.
Por su parte, la secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, informó que el proceso iniciará el 2 de marzo en 14 entidades con servicios de salud federalizados: Baja California Sur, Campeche, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Nayarit, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas. A partir del 23 de marzo, se sumarán Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Colima, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz.
Para la credencialización se instalarán 2 mil 478 módulos, con el despliegue de 14 mil servidores de la nación, con el objetivo de registrar a 98.5 millones de personas. El proceso se extenderá hasta diciembre y tendrá un costo inicial de 3 mil 500 millones de pesos, de acuerdo con la presidenta Sheinbaum.
La mandataria explicó que la universalización será paulatina y que, en una primera etapa, se implementará una cámara de compensación entre instituciones, mediante la cual el IMSS y el ISSSTE contabilizarán los servicios otorgados a derechohabientes de la otra institución para equilibrar los costos.
Foto: X













