Puebla fue ubicada entre las 10 entidades del país con peores condiciones para que las mujeres participen y permanezcan en el mercado laboral, de acuerdo con el informe Estados con Lupa de Género, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad. El estudio advierte que las poblanas todavía enfrentan barreras para acceder a un empleo y sostenerlo en condiciones favorables.
De acuerdo con el documento, Puebla se colocó en el lugar 23 a nivel nacional en condiciones laborales para mujeres, con una clasificación de nivel medio bajo. Esta posición refleja que, aunque existen avances en algunos indicadores, la entidad aún mantiene rezagos importantes en participación económica, permanencia laboral y distribución de cargas de cuidado.
El informe señala que una de las principales barreras para las mujeres está relacionada con el trabajo de cuidados, pues muchas enfrentan dificultades para incorporarse al mercado laboral al tener que hacerse cargo de otras personas. Esta situación limita su disponibilidad de tiempo, reduce sus oportunidades de empleo y profundiza desigualdades dentro y fuera del hogar.
A pesar de este panorama, Puebla aparece entre los 15 estados que registraron avances en lo que va del año. La entidad mejoró su posición respecto al año anterior, al subir cuatro lugares, impulsada por mejoras en seguridad para las mujeres y educación, especialmente por el aumento en el porcentaje de mujeres que logran concluir la educación media superior.
Cuidados y trabajo no remunerado frenan avance laboral
El avance en algunos indicadores no fue suficiente para sacar a Puebla del grupo de entidades con condiciones desfavorables. El IMCO advierte que, como ocurre en buena parte del país, las mujeres enfrentan una carga desproporcionada de trabajo no remunerado, ya que dedican 58 por ciento más tiempo que los hombres a actividades domésticas y de cuidado.
Esta desigualdad tiene efectos directos en la vida laboral de las mujeres, porque reduce sus posibilidades de buscar empleo, aceptar mejores puestos, ampliar jornadas remuneradas o mantenerse dentro del mercado formal. En ese sentido, el problema no solo depende de la oferta de trabajo, sino también de la falta de condiciones que permitan distribuir de manera más justa las tareas de cuidado.
A nivel nacional, el informe también muestra que las mujeres perciben, en promedio, un salario 13 por ciento menor que el de los hombres. Además, expone contrastes más severos en otras entidades, como Guerrero, donde la brecha salarial llega a 23 por ciento, o Veracruz, donde hasta 38 por ciento de la población femenina no recibe ingresos directos.
El caso de Puebla confirma que mejorar la participación laboral de las mujeres requiere algo más que abrir empleos. La entidad avanzó en educación y seguridad, pero todavía enfrenta retos en cuidados, ingresos, permanencia laboral y autonomía económica, factores que mantienen a miles de mujeres en desventaja frente al mercado de trabajo.
Foto: Agencia Enfoque












