La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó de manera categórica la operación militar unilateral de Estados Unidos en Venezuela, ocurrida el pasado 3 de enero, la cual derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, así como en la pérdida de vidas humanas.
Durante la Mañanera del Pueblo de este 5 de enero, la mandataria reiteró que el Gobierno de México mantiene una postura firme de rechazo a cualquier forma de intervención en los asuntos internos de otros países. Subrayó que la historia de América Latina demuestra que las intervenciones extranjeras no han traído democracia, bienestar ni estabilidad financiera.
“Solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno”, afirmó.
Sheinbaum recordó que la posición de México está sustentada en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, así como en la Carta de las Naciones Unidas y en el Derecho Internacional, los cuales establecen de manera inequívoca el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la libre determinación de los pueblos.
“La soberanía y la autodeterminación de los pueblos no son opcionales ni negociables; son principios fundamentales del derecho internacional y deben respetarse siempre, sin excepciones”, enfatizó.
La presidenta sostuvo que las acciones unilaterales y las invasiones no pueden ser la base de las relaciones internacionales en el siglo XXI, ya que no conducen ni a la paz ni al desarrollo. Señaló que el continente americano enfrenta desafíos como la competencia económica global, en particular el crecimiento de Asia, los cuales —dijo— no se enfrentan con el uso de la fuerza, sino mediante cooperación para el desarrollo, inversión productiva, innovación, educación y bienestar social.
En ese contexto, expuso cinco principios que, a su juicio, deben regir las relaciones internacionales: respeto pleno a la soberanía y autodeterminación de los pueblos; inversión productiva para el desarrollo; integración económica regional basada en cadenas productivas compartidas; bienestar social como eje del crecimiento; y diálogo permanente entre iguales.
Asimismo, afirmó que América no pertenece a ninguna doctrina, sino a los pueblos que la conforman. Al citar a Abraham Lincoln y a Benito Juárez, reiteró que la visión del Gobierno de México es impulsar la integración económica del continente y la cooperación, siempre con respeto a la soberanía.
En materia de seguridad y combate al narcotráfico, Sheinbaum señaló que México y Estados Unidos han establecido un entendimiento basado en cuatro principios: respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y diferenciada, respeto y confianza mutua, y cooperación sin subordinación.
Indicó que México coopera con Estados Unidos, incluso por razones humanitarias, para evitar que el fentanilo y otras drogas lleguen a la población, especialmente a las y los jóvenes. Destacó que esta estrategia ha permitido una reducción de 37 por ciento en el homicidio doloso, la incautación de cientos de toneladas de drogas y la extradición de decenas de delincuentes.
No obstante, señaló que entre las causas de la violencia en el país se encuentran la entrada ilegal de armas de alto poder desde Estados Unidos y el consumo de drogas en ese país, por lo que llamó a combatir con firmeza a los grupos dedicados al narcotráfico y al lavado de dinero en ambos lados de la frontera.
Finalmente, la presidenta reiteró que en México manda el pueblo y que el país es libre, independiente y soberano. “Cooperación, sí; subordinación e intervención, no”, concluyó.
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