La campaña presidencial colombiana sumó este fin de semana un episodio inaudito: Carlos Lehder el fundador del Cartel de Medellín que llegó a ser uno de los narcotraficantes más poderosos de América Latina, ahora convertido en un humilde escritor y creador de contenidos hizo un video para respaldar al candidato de la ultraderecha bendecido por Trump, Abelardo de la Espriella.
Para ponerlo en perspectiva mexicana, es como si Rafael Caro Quintero o Miguel Ángel Félix Gallardo, fundadores del legendario Cartel de Guadalajara, fueran activos de la campaña presidencial de algún candidato de oposición en México, que además fuera abogado de narcos y autodefensas.
El video, por supuesto, ha provocado escozor entre miles de víctimas del narcotráfico.
“Nuevo aliado de Netanyahu, Milei y Rubio en Colombia. Ni más ni menos que el jefe del cartel de Pablo Escobar, Carlos Lehder”, escribió en su cuenta de X el presidente de Colombia Gustavo Petro, quien ha insistido en denunciar la injerencia de Estados Unidos en las elecciones colombianas.
Una historia de película, muy bien vendida
Carlos Enrique Lehder Rivas, más conocido como el Loco o el Henry Ford de la cocaína, fue un poderoso narcotraficante que fundó, con Pablo Escobar, el famoso Cartel de Medellín. En 1987, se convirtió el primer narcotraficante colombiano en ser extraditado a los Estados Unidos; y luego pasar 34 años en prisión fue deportado a Alemania en 2020, donde recibió un tratamiento contra el cáncer. Cinco años después regresó a Colombia para convertirse en un “escritor famoso”, según sus propios dichos, luego en ticktokero y ahora refuerzo de De la Espriella.
Pero vamos por partes. Lehder nació en Armenia, departamento de Quindío, de padre alemán y madre colombiana, vivió en internados desde los 4 años hasta la adolescencia, cuando se fue a vivir a Estados Unidos con unos familiares. Y como ocurre en miles de casos, fue en Estados Unidos donde inició su carrera criminal. En Detroit se hizo jefe de una red de compraventa y contrabando de autos robados que llegaba a Canadá y con la pequeña fortuna que consiguió pagó lecciones de aviación.
Con la isla como centro de distribución, una buena flota de aviones y rutas bien establecidas, la cantidad de droga que movía pasó de kilos a toneladas.
En 1973, Lehder fue detenido por distribución de marihuana y estuvo cuatro años en prisión. Al salir libre, invirtió su dinero en la compra de aviones usados que arreglaba y revendía. Luego de engañar a un estadounidense involucrado en un fraude fiscal se hizo de la isla Cayo Norman, en las Bahamas en 1978.
Ese fue el punto de inflexión en su carrera criminal. Con la isla como centro de distribución, una buena flota de aviones y rutas bien establecidas, la cantidad de droga que movía pasó de kilos a toneladas. Se unió a Pablo Escobar para liderar el Cartel de Medellín que dominó el mercado estadounidense con el tráfico de cocaína a través de Florida.
Lehder se convirtió en un multimillonario excéntrico, rockero, adicto, presuntuoso y exhibicionista. Fue considerado uno de los hombres más ricos del mundo en el auge de su imperio criminal. Incluso se cuenta que en 1978 le ofreció al entonces presidente Alfonso López Michelsen pagar la deuda externa de Colombia a cambio de un espacio libre para el tráfico de drogas.
Traiciones, la cárcel y el regreso a Colombia
El 30 de abril de 1984, apenas a un mes de haberse firmado una tregua entre Gobierno y las FARC-EP, el Cartel de Medellín asesinó al ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla. El asesinato cambó la la historia de Colombia y abrió un frente de guerra entre el Estado y el Cartel de Medellín.
En una noche de fiesta, Lehder mató a una mujer. Según su versión, eso fue lo que provocó que Escobar lo traicionara y lo entregara a las agencias estadunidenses. El 4 de febrero de 1987, fue capturado junto a varios de sus hombres y en menos de 18 horas, ya estaba en un avión rumbo a Estados Unidos.
Fue condenado a cadena perpetua, pero en 1991 firmó un trato para reducir su condena a cambio de testificar en contra del exdictador de Panamá Manuel Antonio Noriega y dar información sobre Escobar y el cartel.
El 30 de abril de 1984, apenas a un mes de haberse firmado una tregua entre Gobierno y las FARC-EP, el Cartel de Medellín asesinó al ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla. El asesinato cambó la la historia de Colombia y abrió un frente de guerra entre el Estado y el Cartel de Medellín.
Finalmente, después de 24 años en prisión Lehder consiguió su libertad en junio de 2020. Tenía cáncer de próstata y fue deportado a Alemania para seguir su tratamiento.
Cinco años después, en marzo de 2025, regresó a Colombia. Tenía 75 años de edad más de 38 fuera de su país. Apenas aterrizó fue detenido por la policía colombiana, que después de verificar su situación legal, lo dejó libre porque el delito haba prescrito.
En ‘La Posada Alemana’, Lehder mandó instalar una estatua de su ídolo John Lennon representado desnudo, con una guitarra en las manos y un casco alemán de la II Guerra Mundial.
El hombre «nuevo»
Hasta ahí, la historia de película que resumió en su libro: ‘Vida y muerte del cartel de Medellín’, que rápidamente se convirtió en Betseller porque cuenta una historia que no puede ser refutada, pues su socio, Pablo Escobar, fue abatido en un tejado de la ciudad de Medellín durante un operativo conjunto de las autoridades colombianas y estadunidenses, en diciembre de 1993.
Pero en su etapa reivindicativa, Lehder se ha encargado de contarnos que Pablo Escobar era una persona brutal, violenta, monstruosa y satánica, mientras que él era «pacífico» y enfocado en los negocios. También se ha encargado de deslindarse de los asesinatos del sangriento cartel y en especial del Ministro Rodrigo Lara.
A través de su abogada, Lehder aseguró que no tenía intenciones de recuperar sus propiedades o retomar sus viejos oficios, sino que su regreso a Colombia representaba la oportunidad de recorrer el país en libertad.
Pero su intención no duró mucho. En enero de 2026, debutó como creador de contenidos con su primer video en TikTok, en el que aclaró que su decisión no tenía nada que ver con la política.
“Mi introducción en esta fecha no tiene nada que ver con el panorama político que se aproxima. Yo no pertenezco a ningún partido político, por ahora no estoy respaldando a ningún candidato político. O sea, que estas páginas, de las cuales vamos a introducir, participar y compartir, no tienen absolutamente ninguna intención política, sino literaria, educacional, cultural y acercarnos comunicativamente entre nosotros, los compatriotas colombianos”.
Pero, vueltas que da la vida, este fin de semana Carlos Lehder, el humilde escritor y apolítico creador de contenidos publicó un video en el que viste la camiseta de la Selección Colombia y emite un mensaje en defensa de las libertades y los símbolos patrios, llamando a votar el próximo 21 de junio por el mejor candidato.
No dijo nombres, pero los usuarios rápidamente identificaron el uso de la camiseta deportiva con la que Abelardo De la Espriella ha identificado su campaña; incluso, antes de la primera vuelta del 31 de mayo, el ultraderechista pidió a sus votantes que acudieran a las urnas con la camiseta puesta, lo que provocó que jueza local en Bogotá, prohibiera al candidato y a su partido, usar la llamativa camiseta amarilla en actos de campaña.













