Con una deuda pública de 4 mil 560 millones de pesos, el estado de Puebla se ubicó entre las diez entidades federativas con menor carga financiera del país, derivada de créditos y préstamos contratados para el desarrollo de obras públicas y acciones gubernamentales. Este nivel de endeudamiento coloca a la entidad en una posición favorable frente a otras regiones, al reflejar un manejo relativamente contenido de sus obligaciones financieras.
Lo anterior se desprende del informe trimestral de deuda pública de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en el que se detalla que, al cierre de 2025, el endeudamiento conjunto de las 32 entidades federativas supera los 686 mil 519 millones de pesos. Este monto da cuenta del peso que tienen los compromisos financieros estatales dentro de la economía nacional, así como de las diferencias en la capacidad de manejo de deuda entre los estados.
En el caso de Puebla, la deuda registrada al último mes del año pasado representó el 0.66 por ciento del total nacional, una proporción que evidencia su baja participación en el endeudamiento global del país. En términos prácticos, esto significa que por cada 100 pesos de deuda pública estatal en México, Puebla concentra apenas 66 centavos, lo que refuerza su posición como una de las entidades con menor presión financiera.
Dentro del panorama nacional, Puebla se ubica en la posición 24 en nivel de endeudamiento, lo que la coloca como el noveno estado con la deuda pública más baja del país. Solo se encuentra por debajo de entidades como Querétaro, Tlaxcala, Hidalgo, Colima, Campeche, Baja California Sur, Aguascalientes y Guerrero, estados que también destacan por mantener niveles reducidos de deuda en comparación con el resto del territorio nacional.
De acuerdo con la información de Hacienda, del adeudo total registrado en Puebla, más de 576 millones de pesos corresponden a organismos municipales, entre los que destaca el Soapap, mientras que otros 33 millones de pesos derivan directamente de obligaciones contraídas por gobiernos municipales. Esta distribución muestra que una parte relevante de la deuda no recae únicamente en la administración estatal, sino también en instancias locales.
Asimismo, se detalla que la deuda estatal proviene de créditos y préstamos contratados con instituciones financieras como el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), el Banco Mercantil del Norte y Bancomer (BBVA), lo que refleja el uso de financiamiento bancario para sostener distintos proyectos de infraestructura y operación gubernamental.
Además de las instituciones financieras, el estado mantiene adeudos con entes privados como Alfa Proveedores y Contratistas, así como Construcciones y Desarrollos Inmobiliarios Santa Fe. En este listado también aparece el Museo Barroco S.A. de C.V., lo que evidencia la diversidad de compromisos financieros adquiridos en distintos rubros.
No obstante, en el caso del Museo Barroco, el informe señala que el último pago realizado por el gobierno de Puebla se efectuó en el tercer trimestre del año, por un monto de 6 millones 224 mil 805 pesos. Para el cierre de 2025, el saldo reportado en este concepto fue de 0 pesos, lo que indica que dicha obligación fue cubierta en su totalidad.
Finalmente, Puebla forma parte de las entidades clasificadas en semáforo verde de endeudamiento, una categoría que refleja el cumplimiento de los parámetros establecidos en la Ley de Disciplina Financiera. Este indicador sugiere que el estado mantiene niveles sostenibles de deuda y una adecuada capacidad de pago frente a sus compromisos.
En contraste, entidades como Michoacán, Baja California, Chihuahua, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Quintana Roo y Sonora se encuentran en semáforo amarillo, lo que implica una mayor presión financiera derivada de sus niveles de endeudamiento y una vigilancia más estricta sobre su manejo fiscal.
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