La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), en coordinación con el Instituto Poblano de Pueblos Indígenas (IPPI), puso en marcha una estrategia para fortalecer el acceso a la educación media superior de jóvenes de comunidades indígenas y afromexicanas, a través de la Carta de Acompañamiento, un instrumento que facilita su ingreso a programas educativos con un enfoque de inclusión.
Este mecanismo respalda la autoadscripción étnica de los aspirantes, reconociendo su identidad cultural dentro del proceso educativo y promoviendo la equidad en el acceso a la educación al considerar las condiciones particulares de los jóvenes provenientes de comunidades tradicionales.
De acuerdo con la convocatoria, este documento evita que los aspirantes tengan que trasladarse a sus comunidades de origen para gestionar constancias ante autoridades tradicionales, lo que representa una reducción significativa de barreras burocráticas que, en muchos casos, dificultaban la continuidad académica.
El IPPI se encarga del proceso de emisión de la carta y, al mismo tiempo, busca fortalecer la identidad de los jóvenes durante su formación académica. Este acompañamiento institucional no solo valida su pertenencia cultural, sino que también facilita su acceso a apoyos y programas universitarios, contribuyendo a una mayor inclusión dentro del sistema educativo.
Para quienes aspiran a ingresar a una licenciatura en la BUAP durante el periodo 2026, el trámite requiere completar un formulario en línea (https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfMZGe_HqN4KVXW3jU9uNx2wSw-i9W4jNtbLKC3RzPbSSHQog/viewform). En él, los interesados deben proporcionar información personal, datos sobre la carrera de su interés, su lugar de origen y detalles sobre su pertenencia a una comunidad indígena o afromexicana.
Una vez evaluada y, en su caso, aprobada la solicitud, los aspirantes son contactados por correo electrónico para continuar con el procedimiento. Esto incluye la entrega de documentación adicional y tiene una duración estimada de entre tres y cinco días, aunque puede extenderse hasta dos semanas según la demanda, lo que evidencia la necesidad de organización institucional ante el creciente interés en este tipo de apoyos.
Estas iniciativas reflejan un avance en la construcción de un modelo educativo incluyente gracias a la colaboración entre la BUAP y el IPPI. Además, permiten reconocer la diversidad cultural como un elemento central en el acceso a la educación y reducir los obstáculos administrativos, facilitando que más jóvenes continúen su formación académica en condiciones de mayor igualdad.
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