Autoridades locales y de seguridad en el municipio de Puebla alertaron sobre la presencia de narcomenudeo en entornos escolares, particularmente en la junta auxiliar de La Resurrección. El fenómeno ha comenzado a involucrar a menores de edad, quienes son considerados un grupo vulnerable ante el consumo y distribución de sustancias ilícitas, lo que ha encendido señales de atención entre autoridades y comunidad.
El presidente auxiliar, Miguel Floriberto Zapotitla Potrero, explicó que esta problemática ha evolucionado en los últimos años, extendiéndose no solo a espacios públicos, sino también a planteles educativos. En ese contexto, advirtió que “el narcomenudeo ataca a los pequeños”, al referirse al impacto directo que estas actividades tienen en niños y jóvenes dentro de la comunidad.
De acuerdo con lo expuesto por autoridades, el acercamiento de drogas a menores se ha dado tanto por personas externas como por habitantes de la propia comunidad. Esta situación, señalaron, requiere acciones inmediatas para evitar que continúe su crecimiento y afecte a más sectores de la población estudiantil.
Por su parte, desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Puebla se reconoció que el consumo de drogas entre niñas, niños y adolescentes ha incrementado. El titular de la dependencia, Félix Pallares Miranda, indicó que “es muy común ver que menores tienen acercamientos o prueban diferentes tipos de drogas”, lo que refuerza la necesidad de implementar estrategias preventivas.
Ante este panorama, autoridades informaron que se reforzarán acciones como rondines de seguridad, pláticas en escuelas y orientación a padres de familia. El objetivo es prevenir el consumo y reducir el contacto de menores con sustancias ilícitas, además de identificar zonas de riesgo en las distintas juntas auxiliares del municipio.
Especialistas y autoridades coincidieron en que la prevención requiere la participación conjunta de familias, escuelas y gobierno. Por ello, hicieron un llamado a fortalecer la comunicación con niñas, niños y adolescentes, así como a fomentar entornos seguros que permitan detectar y atender de manera oportuna cualquier situación relacionada con el consumo o distribución de drogas.
Foto: Redes













