La rectora de la BUAP, Lilia Cedillo Ramírez, presidió la ceremonia de graduación de 215 alumnos de la generación 2023-2026 de la Preparatoria de Izúcar de Matamoros, perteneciente al Complejo Regional Mixteca.
Durante el acto protocolario, Cedillo Ramírez reconoció el esfuerzo de las y los egresados, así como el trabajo de catedráticos y personal administrativo de esta unidad académica, quienes acompañaron la formación de los estudiantes durante su paso por la preparatoria.
La rectora también agradeció a madres y padres de familia por la confianza depositada en la universidad para la formación académica de sus hijas e hijos, al destacar que una graduación representa el cierre de una etapa importante y el inicio de nuevas experiencias.
Una etapa llena de aprendizajes
En su mensaje, Lilia Cedillo señaló que la preparatoria constituye una etapa significativa en la vida estudiantil, marcada por amistades, docentes, instalaciones y experiencias que dejan huella en quienes egresan.
“Para todos nosotros es motivo de mucho orgullo, de gran satisfacción llegar a este momento con ustedes”, expresó la rectora al dirigirse a la generación 2023-2026.
Cedillo Ramírez señaló que las y los jóvenes iniciarán una nueva etapa en la que conocerán a nuevos compañeros, docentes y espacios de aprendizaje. Además, afirmó que vivirán experiencias que podrán marcar su vida personal y académica.
Por su parte, Sara Cecilia Vega Cervantes, directora del Complejo Regional Mixteca, destacó que esta generación se distinguió por su participación, compromiso y capacidad para involucrarse en actividades dentro y fuera del aula.
Una comunidad activa y comprometida
Vega Cervantes afirmó que las y los egresados formaron una comunidad viva y dinámica, capaz de proponer y organizar iniciativas que reflejaron empatía, responsabilidad y sentido social.
“La educación también se construye fuera del aula”, señaló la directora, al recordar actividades como Noche con las Estrellas y la recolección de más de una tonelada y media de tapitas.
La directora pidió a las y los egresados continuar su camino con pasión, honestidad y disposición para seguir aprendiendo, ya sea en estudios universitarios, proyectos personales o vida laboral.
También les recordó que la BUAP seguirá siendo su casa y que, a partir de ahora, llevarán el nombre de la universidad a cada espacio donde se desarrollen como personas íntegras, preparadas y comprometidas con transformar su entorno.
Fotografía: BUAP












