El multimillonario Antonio Gracias, cercano a Elon Musk y fundador de Valor Equity Partners, se ha convertido en una figura clave en la industria de las terapias psicodélicas. Gracias, quien también es miembro del Departamento de Eficiencia Gubernamental (Doge), lideró junto con el gestor británico Christopher Hohn una ronda de financiamiento por 50 millones de dólares para recapitalizar Lykos Therapeutics, empresa especializada en el uso terapéutico del MDMA para tratar el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
En 2023, Lykos esperaba la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para comercializar el MDMA con fines psicoterapéuticos, lo que la habría convertido en una farmacéutica multimillonaria. Sin embargo, la solicitud fue rechazada por insuficiencia de datos y la compañía despidió al 75 % de su personal, enfrentando una crisis que abrió la puerta a nuevos inversores.
Con la entrada de Gracias y Hohn, la empresa reorganizó su estructura directiva, nombró un nuevo director ejecutivo y un director médico, y consolidó su control sobre la compañía. Hoy, Lykos Therapeutics es considerada la empresa más influyente en terapia asistida con MDMA en Estados Unidos.
El momento es decisivo: la administración de Donald Trump y funcionarios como Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos, han expresado su interés en acelerar la aprobación de terapias psicodélicas. Este escenario ha despertado el apetito de grandes inversores tecnológicos que buscan controlar un mercado emergente con potencial multimillonario.
No obstante, la operación también ha generado cuestionamientos éticos. Como miembro de Doge, Antonio Gracias ha tenido acceso privilegiado a agencias federales y procesos regulatorios, incluyendo los de la FDA, lo que ha encendido alertas sobre posibles conflictos de interés. Sindicatos y organizaciones de salud han manifestado preocupación por la creciente influencia de Silicon Valley en la política de psicodélicos y el acceso a datos gubernamentales.
Con el respaldo financiero y político necesario, Lykos Therapeutics busca reposicionar el MDMA como un tratamiento autorizado para el TEPT y otros padecimientos, consolidando la intersección entre Silicon Valley, el gobierno federal y la industria farmacéutica.
Fuente: The Guardian