El saldo de víctimas por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el suroeste de Japón aumentó a 28 personas fallecidas, de acuerdo con el más reciente balance difundido por el gobierno japonés. Mientras las autoridades continúan con las labores de búsqueda, los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para localizar a posibles sobrevivientes entre los edificios colapsados.
El sismo provocó graves daños en la prefectura de Kumamoto, donde viviendas, instalaciones industriales y un centro comercial resultaron severamente afectados. Además de las pérdidas humanas, miles de habitantes permanecen sin acceso a servicios básicos como agua potable y electricidad, situación que complica las tareas de rescate y la atención a los damnificados.
Rescate contrarreloj entre escombros
Los cuerpos de emergencia mantienen operativos en distintos puntos de la región, especialmente en un centro comercial colapsado y en una fábrica papelera, donde el movimiento telúrico ocasionó derrumbes de gran magnitud. Las autoridades consideran que aún podría haber personas atrapadas bajo los escombros.
El portavoz del gobierno japonés, Minoru Kihara, confirmó la actualización del balance de víctimas y afirmó que «el número de muertos asciende actualmente a 28», al tiempo que explicó que las investigaciones continúan para determinar si otros fallecimientos están relacionados con el terremoto.
Las labores de rescate enfrentan condiciones especialmente difíciles debido a los daños en la infraestructura, la interrupción de los servicios públicos y las altas temperaturas registradas en la región, factores que incrementan el riesgo tanto para los sobrevivientes como para el personal de emergencia.
Persisten las réplicas y el riesgo de nuevos daños
Tras el terremoto principal, Japón ha registrado centenares de réplicas, incluida una de magnitud 5.8, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevos movimientos sísmicos de mayor intensidad en los próximos días.
Como medida preventiva, miles de personas permanecen en refugios temporales habilitados por las autoridades locales, mientras continúan los trabajos para restablecer el suministro de agua y energía eléctrica en las comunidades afectadas.
Japón se encuentra sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica del mundo. Debido a esta condición geológica, el país mantiene estrictos protocolos de protección civil e infraestructura diseñada para resistir terremotos; sin embargo, la fuerza del reciente sismo dejó una estela de destrucción que mantiene en alerta a las autoridades y a la población.
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