Organizaciones políticas, sindicales y sociales de Brasil convocaron a una jornada nacional de movilizaciones este lunes 5 de enero en repudio a la incursión militar de Estados Unidos en Venezuela y en defensa de la soberanía del país sudamericano, luego del secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, según denunciaron los organizadores.
La convocatoria surgió como respuesta a lo que diversos actores calificaron como una agresión directa de Washington y una violación abierta del derecho internacional, al tiempo que alertaron sobre el impacto regional de este tipo de acciones intervencionistas.
En Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, la principal concentración está programada para las 16:30 horas en la Praça Sete. La manifestación es organizada por el Partido de los Trabajadores (PT), la Central Unitaria de los Trabajadores (CUT) y distintos movimientos sociales, quienes confirmaron que las protestas se replicarán en otras capitales del país.
El diputado federal Rogério Correia, uno de los principales impulsores de la iniciativa, sostuvo que las movilizaciones buscan expresar solidaridad internacional con el pueblo venezolano. A través de redes sociales, calificó la operación estadounidense como un “acto de terrorismo” y denunció el “secuestro de Maduro y de la primera dama a cambio de petróleo y soberanía”.
Correia advirtió que la respuesta no debe limitarse a un solo país y llamó a una reacción global frente a la escalada del intervencionismo estadounidense, al que consideró una amenaza para la paz internacional. En ese contexto, comparó la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, con episodios históricos de expansión militar que derivaron en conflictos de gran escala.
Las movilizaciones se producen en un escenario de creciente presión militar de Estados Unidos en el Caribe, desplegada desde agosto bajo el argumento de combatir el narcotráfico. De acuerdo con las denuncias, estas acciones han incluido ejecuciones extrajudiciales, un fuerte despliegue naval y la incautación de embarcaciones con petróleo venezolano.
Diversos sectores brasileños señalaron que estas maniobras contravienen la Carta de las Naciones Unidas y responden a un objetivo estratégico de apropiación de los recursos naturales de Venezuela, especialmente el petróleo, en continuidad con una histórica política de dominación regional asociada a la doctrina Monroe.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también se pronunció y afirmó que “estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”. En un mensaje difundido en la red social X, subrayó que la condena al uso de la fuerza es coherente con la postura histórica de Brasil frente a conflictos recientes.
Lula alertó que la acción militar estadounidense remite a “los peores momentos de injerencia en América Latina y el Caribe” y pone en riesgo la preservación de la región como zona de paz. En ese marco, instó a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas a responder con firmeza ante lo que calificó como un hecho inadmisible que amenaza la estabilidad regional y el orden internacional.
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Fotografía: Redes













